BIP-110: Amenaza oculta de pérdida de bitcoins durante la partición de la red

Ante un posible softfork relacionado con la activación de BIP-110, se está gestando en el mercado una grave amenaza de seguridad para los tenedores de la primera criptomoneda. Mi análisis muestra que intentar aprovechar las monedas «gratuitas» de la división de la cadena podría resultar en la pérdida directa de bitcoins reales.
La mecánica del doble saldo
La esencia del problema reside en el propio mecanismo de división de la blockchain. En el momento del fork, los propietarios ven formarse un doble saldo: el mismo volumen de activos se refleja en ambas versiones de la red. Sin embargo, aquí es donde se esconde la trampa. En las primeras etapas, las transacciones son válidas en ambas cadenas. Al firmar una transferencia de tokens del fork, el usuario crea involuntariamente una plantilla lista para una operación idéntica en la red principal.
Los atacantes pueden interceptar esta plantilla y reproducir la transacción en la cadena principal, debitando una cantidad equivalente en bitcoins reales desde la misma dirección. Además, las comisiones se cobran dos veces, y la billetera no se vacía: se pierde exactamente el volumen que se había declarado para la venta. Los más vulnerables serán los grandes tenedores, cuyas operaciones atraerán la máxima atención.
La única estrategia fiable en esta situación es mantener los activos absolutamente inmóviles. Para copiar una transacción se necesita una operación firmada, y si no existe, no hay nada que reproducir.
Contexto histórico y causas del conflicto
Bitcoin ya ha enfrentado un desafío similar. Tras la separación de Bitcoin Cash en 2017, los desarrolladores tuvieron que implementar en la nueva red un mecanismo de protección especial que impidiera la transferencia de transacciones entre cadenas. En la especificación de BIP-110, dicha protección no existe, lo que hace que la situación sea especialmente peligrosa.
La disputa se prolonga desde el otoño de 2025, cuando el lanzamiento de Bitcoin Core v30 elevó el límite del campo OP_RETURN de 80 a 100 000 bytes. Los críticos consideraron que esto facilitaría el ensuciamiento de la blockchain con información ajena, y en diciembre el equipo de Bitcoin Knots propuso BIP-110, que limita el volumen de datos no relacionados con pagos durante un año. Para su activación, la iniciativa necesita la confirmación de 1109 de 2016 bloques, pero actualmente solo alrededor del 2,6% de los bloques contienen la marca.
Sin embargo, los autores previeron un escenario alternativo. Desde el bloque #961 632, esperado para el 8 de agosto, los nodos con BIP-110 comenzarán a rechazar bloques sin la marca requerida. Dado que casi todo el hashrate no la coloca, estos nodos dejarán de seguir la cadena principal. Pero para una división real se necesitan mineros dispuestos a extraer bloques bajo las nuevas reglas. Si no aparecen, la cadena alternativa simplemente no surgirá.
Las restricciones sobre datos no relacionados con pagos se activarán más tarde, con el bloque #965 664 a principios de septiembre. Hasta ese momento, ambas redes podrán aceptar las mismas operaciones. Para dividir los activos de forma segura, el propietario primero tendrá que obtener monedas que existan solo en una rama, y con su ayuda separar un saldo del otro. La velocidad de minería podría desplazar ambas fechas aproximadamente un día.
Mi veredicto: La situación en torno a BIP-110 es un ejemplo clásico de cómo las discrepancias técnicas crean riesgos reales para los usuarios finales. En ausencia de una protección integrada contra la reproducción de transacciones, cualquiera que intente «vender» tokens del fork está jugando con fuego. Recomiendo a todos los tenedores de bitcoin que actúen con la máxima cautela y se abstengan de cualquier operación durante el período de incertidumbre.