Multas de hasta un millón y triple supervisión: cómo se castigará en Rusia las infracciones en la publicidad de criptomonedas
El mercado ruso de activos digitales entra en una nueva era de regulación, y uno de los aspectos más sensibles es la publicidad. Desde septiembre de 2025 entran en vigor normas que cambian radicalmente el enfoque hacia la promoción de servicios criptográficos. Por su incumplimiento, las empresas se enfrentan a multas de 100 mil a 1 millón de rublos, y el control del cumplimiento de los requisitos está distribuido entre tres organismos: el FAS, Roskomnadzor y el Banco de Rusia.
Mecánica de las sanciones: qué y quién controla
La multa publicitaria básica para personas jurídicas según la parte 1 del artículo 14.3 del Código de Infracciones Administrativas es de 100 a 500 mil rublos. Sin embargo, para los envíos sin consentimiento de los destinatarios se prevé un delito separado, más severo: hasta 1 millón de rublos. Además, las infracciones relacionadas con el etiquetado de publicidad en internet (erid) y la transmisión de datos a Roskomnadzor se separan en un circuito de responsabilidad independiente con sanciones de hasta 500 mil rublos.
Un matiz clave: si el infractor resulta ser un intercambiador regulado o un depositario digital, a esto se suma también la supervisión del Banco Central. En la práctica, el negocio se enfrenta a un triple control, lo que exige la máxima prudencia en las comunicaciones.
Cómo se detectan las infracciones: el camino desde la queja hasta la multa
El proceso comienza con una señal: de un usuario, un competidor o como resultado de una inspección independiente del FAS. Por ejemplo, si un intercambiador coloca en su sitio web un banner como «USDT al mejor precio. Cambio en dos minutos. Compra ahora», esto puede ser motivo para una investigación. El servicio antimonopolio recomienda capturar una captura de pantalla completa de la página, la dirección del sitio y la fecha.
Luego, el organismo evalúa los materiales y, si hay motivos, inicia un caso. La comisión del FAS lo examina y, si la publicidad se considera inapropiada, emite una orden para cesar la infracción. Es importante: para imponer la multa no se requiere acudir a los tribunales: el FAS actúa de forma independiente, y la empresa tiene derecho a apelar la decisión posteriormente.
Nueva filosofía: de la prohibición a la institucionalización
A partir del 1 de septiembre cambia la esencia misma de la regulación. En 2024, el Estado prohibió publicitar un mercado prácticamente no regulado. Ahora, en 2025-2026, aparecen organizadores legales de la circulación y, junto con ellos, la posibilidad de publicitar sus actividades. La fórmula es simple: la criptomoneda no se puede publicitar, pero la criptoinfraestructura y el servicio regulado sí.
Este es uno de los cambios más prácticos del nuevo rumbo. Por primera vez, el mercado tiene la oportunidad de declarar legalmente al cliente: «prestamos servicios de intercambio» o «realizamos contabilidad digital». Sin embargo, el período de transición añade incertidumbre: el registro del Banco Central, que otorga el derecho al uso pleno de las nuevas normas, apenas se está formando. Hasta el 1 de julio de 2027, muchos intercambiadores activos permanecen fuera del nuevo régimen publicitario.
En los próximos meses, los participantes del mercado tendrán que equilibrar entre el antiguo modelo de trabajo y los nuevos requisitos. La prudencia en las formulaciones y la integridad de las divulgaciones obligatorias se convierten en la principal protección contra las reclamaciones de los reguladores.
Mi análisis: En realidad, estamos observando una transición clásica del mercado «gris» al legal, pero con altos costos de cumplimiento. Para los grandes actores, esto es una oportunidad para consolidar el mercado, mientras que los pequeños intercambiadores que no entren en el registro quedarán en una zona de riesgo constante. Recomiendo revisar ya todos los creativos publicitarios y guiones de ventas: es mejor perder tiempo con un abogado que dinero en multas.