Publicidad de criptomonedas en Rusia: nueva ley, viejas prohibiciones y un extraño período de transición
El mercado ruso de activos digitales entra en una fase ambigua de regulación. A partir del 1 de septiembre de 2026 entran en vigor nuevas reglas que, por primera vez en dos años, permitirán la publicidad de servicios de organización del intercambio de criptomonedas. Sin embargo, como muestra el análisis, esto no elimina la prohibición vigente sobre la publicidad de las propias monedas digitales, lo que crea un curioso caso legal.
La lógica de la prohibición de 2024
Hasta hace poco, la respuesta a la pregunta sobre la publicidad de criptomonedas era extremadamente simple: no se puede. La Ley Federal n.º 221-FZ, que entró en vigor en agosto de 2024, introdujo una amplia prohibición sobre la promoción no solo de las propias monedas digitales, sino también de cualquier bien, trabajo o servicio relacionado con su intercambio. La redacción resultó ser tan exhaustiva que incluso cosas aparentemente inofensivas, como la publicidad de la minería —que el Estado prácticamente legalizó en el mismo momento—, cayeron bajo el golpe.
Esto llevó a una situación paradójica: el Estado permitió la actividad, pero prohibió informar sobre ella al mercado. Por ejemplo, «Yandex.Direct» endureció entonces sus reglas, prohibiendo la publicidad de mineros y casas de cambio, aunque las propias empresas seguían operando, ignorando las restricciones formales.
Qué cambia a partir de septiembre
Ahora la situación cambia. Se han aprobado las leyes federales n.º 282-FZ y n.º 283-FZ, que crean un régimen legal completo para la organización del intercambio de criptomonedas. El punto clave: a partir del 1 de septiembre de 2026, la prohibición de publicitar las propias monedas digitales (bitcóin, Ethereum, USDT y otras) se mantiene en su totalidad. No se podrá promocionar una moneda específica, prometer su crecimiento o instar a su compra.
Sin embargo, la publicidad de servicios de organización del intercambio ahora está permitida. Es un paso lógico: el Estado ha creado un registro de participantes legales —casas de cambio, depositarios y otros actores—, y prohibirles informar al mercado sobre sí mismos sería extraño. Para ello se introduce el nuevo artículo 29.2 de la Ley de Publicidad.
El período de transición y sus costos
Pero aquí surge la principal colisión jurídica. Las nuevas reglas publicitarias comienzan a aplicarse el 1 de septiembre de 2026, pero solo se extienden a los participantes del intercambio incluidos en el registro del Banco Central. El propio registro, así como el régimen completo en el que solo sus miembros podrán operar, no funcionará hasta el 1 de julio de 2027.
Resulta un extraño período de transición: las casas de cambio que no hayan logrado o no hayan querido entrar en el registro continuarán operando bajo las reglas antiguas, pero las nuevas flexibilizaciones publicitarias no se les aplican. El Banco de Rusia ya ha publicado los proyectos de procedimientos para llevar los registros, por lo que no hay un vacío total, pero la sincronización de los mecanismos regulatorios deja mucho que desear.
Mi opinión: este período de transición es una práctica jurídica típicamente rusa, donde el derecho se crea «para el futuro». El mercado tendrá que adaptarse a un doble estándar: los actores legales obtendrán acceso a la publicidad, mientras que los «grises» no. Sin embargo, como muestra la práctica de los últimos dos años, las prohibiciones rara vez detienen a quienes quieren trabajar. La cuestión es cuán eficazmente podrá el Banco Central controlar el proceso hasta 2027.