Multas de hasta un millón: cómo Rusia sancionará las infracciones en la publicidad de criptomonedas
El mercado ruso de activos digitales entra en una nueva fase de regulación, y uno de los aspectos más sensibles es la publicidad. Desde septiembre de 2026, las empresas que infrinjan las normas de promoción de servicios criptográficos enfrentarán graves consecuencias financieras. He analizado la mecánica de la nueva legislación para destacar los riesgos clave para los participantes del mercado.
Quién sanciona y por qué
La responsabilidad básica para las personas jurídicas según la parte 1 del artículo 14.3 del Código de Infracciones Administrativas prevé multas de 100 a 500 mil rublos por publicidad inapropiada. Sin embargo, para los envíos sin consentimiento de los destinatarios se contempla un delito separado, más severo, con sanciones de hasta 1 millón de rublos. Las funciones de supervisión se distribuyen entre el FAS, Roskomnadzor y el Banco de Rusia, lo que crea un panorama de control complejo pero sistemático.
Es importante entender: las infracciones en la transmisión de datos sobre publicidad en internet y el marcado (erid) son supervisadas por Roskomnadzor. Si se trata de casas de cambio reguladas o depositarios digitales, se les aplica adicionalmente la supervisión del Banco Central. Esto significa que un solo error en una campaña publicitaria puede dar lugar a múltiples reclamaciones de diferentes organismos.
Mecánica de detección de infracciones
El proceso comienza con una señal externa: una queja de un usuario, competidor u otra persona, o con una inspección independiente del FAS. Por ejemplo, una casa de cambio coloca en su sitio web un banner que promete el «mejor tipo de cambio de USDT» y «intercambio en dos minutos». Cualquier interesado puede documentar esto tomando una captura de pantalla de la página con la dirección del sitio y la fecha, y enviar una solicitud al organismo antimonopolio.
Luego, el FAS evalúa los materiales y abre un caso por infracción de la legislación publicitaria. La comisión lo examina y, si la publicidad se considera inapropiada, emite una orden para cesar la infracción. Es notable que para imponer la multa no se requiere acudir a los tribunales: el FAS adopta la resolución de forma independiente. La empresa, sin embargo, conserva el derecho de apelar la decisión en sede judicial.
Nueva filosofía de regulación
El cambio clave es un cambio de paradigma. En 2024, el Estado prohibió publicitar un mercado prácticamente no regulado. Ahora, en 2026, el mercado se institucionaliza: aparecen organizadores legales de circulación y, junto con ellos, el derecho a publicitar sus actividades. La fórmula es simple: la criptomoneda en sí no se puede publicitar, pero la infraestructura criptográfica y los servicios regulados sí.
Esto brinda al mercado la oportunidad de decirle legalmente al cliente: «prestamos servicios de intercambio» o «realizamos contabilidad digital». Sin embargo, el período de transición añade incertidumbre: las reglas ya están en vigor, pero el registro del Banco Central, que otorga el derecho a utilizar plenamente las nuevas capacidades, apenas se está formando. Hasta el 1 de julio de 2027, muchas casas de cambio existentes permanecen fuera del nuevo régimen publicitario.
En los próximos meses, los participantes del mercado tendrán que equilibrar entre el antiguo modelo de trabajo y los nuevos requisitos. La cautela en las formulaciones y la integridad de las divulgaciones obligatorias se convierten en la principal protección contra las reclamaciones de los reguladores. Esto no es solo una formalidad burocrática: es una cuestión de supervivencia empresarial en un contexto de control cada vez más estricto.
Mi conclusión: el mercado avanza hacia reglas de juego civilizadas, pero el período de transición será doloroso para quienes no logren adaptar sus estrategias de marketing. Invertir en la limpieza legal de la publicidad ahora es un seguro contra multas multimillonarias en el futuro.