Publicidad de criptomonedas en Rusia: nuevas prohibiciones y advertencias obligatorias a partir de septiembre de 2026
A partir del 1 de septiembre de 2026, los criptocasas de cambio y depositarios digitales rusos obtendrán el derecho a publicitar sus servicios. Sin embargo, este derecho conllevará restricciones sin precedentes y estrictas. La nueva regulación, que entra en vigor, exige no solo el cumplimiento riguroso de las formulaciones, sino también la inclusión obligatoria en los materiales publicitarios de un bloque completo de información de advertencia.
Qué debe incluirse obligatoriamente en la publicidad
El legislador impone cuatro requisitos clave para cada anuncio publicitario. En primer lugar, es necesario indicar claramente el nombre de la entidad que presta servicios de organización de la circulación de monedas digitales. En segundo lugar, revelar la fuente de información que dicha entidad está obligada a proporcionar por ley. En tercer lugar, advertir obligatoriamente sobre el alto riesgo de los activos digitales y la posibilidad de pérdida total de los fondos. Y, finalmente, señalar las restricciones establecidas por la legislación sobre las operaciones con monedas digitales.
La esencia de las nuevas reglas se reduce a una fórmula simple: publicite la infraestructura y el servicio, pero no venda un activo específico ni genere promesas de inversión. Por ejemplo, un intercambio puede escribir «Casa de cambio X. Servicios de intercambio de monedas digitales. Tarifa: 0,5%» y añadir la información obligatoria. Está permitido hablar sobre la velocidad de procesamiento de solicitudes, el procedimiento de servicio, la comisión del servicio, la oficina o la tecnología de ejecución de la operación.
Qué está prohibido
Sin embargo, formulaciones como «USDT al mejor precio: intercambio en dos minutos» o la promoción «BTC sin comisión hasta fin de semana» están categóricamente prohibidas. En tales anuncios, el objeto real de la publicidad se convierte en una moneda digital específica, lo que está directamente prohibido por el nuevo artículo 29.2 de la ley. Una prohibición similar se aplica a los depositarios digitales. Frases como «Guarde Bitcoin con nosotros sin riesgo» o «El mejor custody para BTC y USDT. Garantía de conservación» tampoco son admisibles, ya que crean una falsa impresión de seguridad y publicitan un activo específico.
Además, están prohibidas cualquier garantía o promesa de rentabilidad futura, incluso si se basan en resultados históricos impresionantes. La predicción de cambios en el tipo de cambio también constituye una infracción.
Canales de distribución
Los canales de distribución pueden ser prácticamente cualquiera. En el sitio web propio, una descripción neutral de los servicios puede considerarse información de referencia, pero en cuanto aparece un banner separado, una ventana emergente o una oferta especial, el material se equipara automáticamente a publicidad. En el área personal y la aplicación móvil, el usuario puede ver el saldo, el historial de operaciones y el ticker; esto es información funcional. Sin embargo, una notificación push como «BTC subió un 12%: cómprelo ahora» ya está prohibida.
Para los envíos por correo electrónico y SMS, se requiere el consentimiento previo del destinatario, y el anunciante está obligado a demostrar su existencia. El modelo de SMS es especialmente incómodo: en un mensaje corto hay que incluir tanto la oferta como todas las divulgaciones obligatorias. Las multas por incumplimiento de los requisitos publicitarios en redes de telecomunicaciones para personas jurídicas oscilan entre 300 mil y 1 millón de rublos, y por infracciones en publicidad en internet, hasta 500 mil rublos.
Mi análisis: Este es un paso significativo hacia la legalización, pero crea serios desafíos para los equipos de marketing. El mercado se verá obligado a desplazar el enfoque de la promoción de monedas específicas hacia la marca del servicio y la educación del usuario. A largo plazo, esto podría conducir a una mayor transparencia y confianza, pero a corto plazo, a una reducción significativa de la eficacia de las campañas publicitarias y a una revisión de los presupuestos.