Crypto news

17.08.2026
04:18

Publicidad de criptomonedas en Rusia desde septiembre: nuevas prohibiciones y formulaciones obligatorias

A partir del 1 de septiembre de 2026, los exchanges de criptomonedas y los servicios de depósitos digitales rusos obtendrán el derecho a publicitarse, pero con condiciones que cambian radicalmente las reglas del juego. La nueva legislación introduce requisitos estrictos para los mensajes y obliga a incluir un conjunto obligatorio de advertencias en los anuncios. Esto no es una simple formalidad, sino un paso sistémico hacia un mercado civilizado.

Qué exige exactamente la ley

Cada anuncio publicitario ahora debe contener cuatro elementos clave. En primer lugar, una indicación clara del organizador del circuito de monedas digitales. En segundo lugar, la divulgación de la fuente de información que la empresa está obligada a proporcionar por ley. En tercer lugar, una advertencia sobre los altos riesgos y la posibilidad de pérdida total de los fondos. Y, por último, una referencia a las restricciones establecidas por la legislación para las operaciones con activos digitales.

La lógica es simple: en cuanto una empresa entra en el registro del Banco Central, su publicidad se vuelve extremadamente concreta. Por ejemplo, un exchange podría declarar: «Exchange X. Servicios de intercambio de monedas digitales. Tarifa: 0,5%», añadiendo la información obligatoria. Se permite mencionar la velocidad de procesamiento de solicitudes, el orden de atención, las comisiones, la oficina o la tecnología de ejecución de la operación. Pero frases como «USDT al mejor precio: intercambio en dos minutos» o «BTC sin comisión hasta fin de semana» quedan prohibidas. Formalmente se publicita el exchange, pero en la práctica el objeto pasa a ser una criptomoneda específica, lo que viola directamente el nuevo artículo 29.2 de la ley.

Los límites de lo permitido

Algo similar ocurre con los depositarios digitales. El servicio puede anunciar «registro digital, transferencia de monedas digitales y acceso a direcciones identificadoras», pero no tiene derecho a prometer «almacenamiento de Bitcoin sin riesgo» ni «garantía de custodia». Tales formulaciones crean una falsa impresión de seguridad y entran en conflicto con la advertencia obligatoria sobre riesgos. Tampoco se puede garantizar rentabilidad, ni siquiera basándose en datos históricos, ni pronosticar cambios en el tipo de cambio. La esencia es simple: publicitamos infraestructura y servicio, pero no vendemos un activo concreto ni generamos expectativas de inversión.

Canales de distribución: del sitio web al SMS

Los canales de difusión pueden ser variados, pero con matices. En el sitio web propio, una descripción neutral de servicios, tarifas y procedimientos puede considerarse información de referencia, no publicidad. Sin embargo, la aparición de un banner, una ventana emergente o una oferta especial convierte automáticamente el material en publicidad con todos los requisitos que ello conlleva. En el área personal y la aplicación móvil, el usuario puede ver su saldo, historial de operaciones y cotizaciones: eso es información funcional. Pero una notificación push como «BTC subió un 12%: compre ahora» o un carrusel de «las mejores monedas de la semana» ya están prohibidos.

Los envíos por correo electrónico y SMS solo son admisibles con el consentimiento previo del destinatario, y la carga de demostrar su existencia recae en el anunciante. Para los SMS esto es especialmente difícil: en un mensaje corto hay que incluir tanto la oferta como todas las divulgaciones obligatorias. Las multas para personas jurídicas por infracciones en este ámbito alcanzan el millón de rublos, y el FAS gestiona activamente estos casos en 2026. La publicidad en internet externa también requiere el marcado erid, y las multas por su ausencia llegan hasta 500 mil rublos.

Mi opinión: Esta ley no es un estrangulador del mercado, sino su saneador. Elimina a los actores deshonestos que se lucraban con promesas de «dinero fácil» y crea un entorno más transparente para quienes están dispuestos a operar dentro del marco legal. La industria de las criptomonedas tendrá que adaptarse, pero a largo plazo esto aumentará la confianza de los inversores y reforzará la legitimidad del sector.