El oro bursátil en Rusia: los inversores privados han acumulado alrededor de 15 toneladas de metal precioso
El mercado ruso de metales preciosos está experimentando una transformación notable. Según mis estimaciones, basadas en el análisis de datos de la Bolsa de Moscú, para finales de julio de 2026 los inversores privados habían concentrado en sus carteras más de 10,8 toneladas de oro. Es destacable que desde principios de año este volumen haya aumentado en casi 2 toneladas, un indicador impresionante que refleja el creciente interés por los activos refugio.
Sin embargo, si se tienen en cuenta no solo las compras directas en cuentas de corretaje, sino también las inversiones a través de fondos cotizados en metales preciosos, la cifra total alcanza aproximadamente las 15 toneladas. Esta es una señal seria: los rusos están revisando gradualmente sus estrategias de inversión, aunque todavía estamos lejos de los estándares globales.
Rentabilidad y estructura de las inversiones
El oro se ha convertido en uno de los instrumentos más rentables del mercado en los últimos dos años. Su ventaja clave es la mínima exposición al riesgo país, ya que la fijación de precios está determinada por tendencias globales, no por la coyuntura local. Los bancos centrales de todo el mundo han aumentado significativamente sus reservas de oro en los últimos tres o cuatro años, lo que crea un soporte sostenible para las cotizaciones.
No obstante, las compras directas siguen siendo modestas. El tamaño medio de las operaciones en el primer semestre de 2026 fue de solo 14 gramos, y la cartera media de un inversor privado contiene alrededor de 70 gramos de metal. En comparación, en lingotes, las personas físicas adquieren anualmente unas 20 toneladas; el segmento bursátil está claramente infravalorado.
La brecha con la práctica extranjera sigue siendo colosal: en las carteras diversificadas de los inversores internacionales, la proporción de oro alcanza el 10%, mientras que en el caso de los rusos este indicador apenas llega al 1%. Es evidente que el potencial de crecimiento aquí es enorme.
Geografía y alcance masivo
El mayor volumen de operaciones con oro se concentra en Moscú, la región de Moscú y San Petersburgo; las regiones capitalinas lideran tradicionalmente en actividad de inversores privados. Sin embargo, la geografía se está expandiendo: la dinámica más impresionante del último año la demostraron los inversores del territorio de Kamchatka, lo que evidencia la penetración del instrumento en las regiones más remotas del país.
El número de participantes que han invertido en fondos de metales preciosos en la Bolsa de Moscú ha alcanzado los 1,6 millones de personas. En comparación, los fondos del mercado monetario fueron elegidos por 2,9 millones de depositantes; este segmento sigue siendo más masivo por ahora. Sin embargo, los activos netos de estos últimos han crecido más de 2 billones de rublos en dos años, y desde principios de 2026 se han destinado a ellos más de 300 mil millones de rublos.
El creciente interés por el oro se enmarca en el panorama general de entrada de fondos al mercado bursátil: en julio, los inversores privados invirtieron 142,9 mil millones de rublos en valores, y las inversiones en acciones aumentaron 1,9 veces interanual.
Mi opinión: La dinámica actual confirma que el oro se está convirtiendo en un instrumento plenamente establecido para el inversor minorista ruso, y no en una excentricidad. Pero para alcanzar los estándares occidentales de diversificación se necesitará no solo tiempo, sino también un mayor desarrollo de la infraestructura, así como una mejora de la educación financiera. Por ahora, solo estamos observando el comienzo de este camino.