El mercado de la primera criptomoneda está a un paso de un punto de inflexión crucial. Mi análisis de la estructura actual del ciclo y de los patrones históricos indica que quedan entre 69 y 73 días para que se forme el mínimo local de bitcoin (BTC). Esta estimación se basa en un cálculo minucioso de la duración del ciclo actual, que hasta la fecha cuenta con 1363 días.
El argumento clave es la repetibilidad de los intervalos de tiempo. En los dos ciclos anteriores, el mercado alcanzó sus valores mínimos en el día 1432 y 1436, respectivamente. Si este patrón se mantiene, el siguiente punto de referencia cae en octubre de 2026. Es entonces, según mis cálculos, cuando veremos la fase final de la corrección.
Por qué el modelo de conteo de días genera debate
La metodología basada en contar los días desde el inicio del ciclo se ha convertido desde hace tiempo en una de las herramientas clave para muchos traders. He subrayado en repetidas ocasiones que el ciclo actual se desarrolla casi en sincronía con los dos anteriores, lo que sirve como una prueba contundente a favor de la teoría del ciclo de cuatro años. Esto no es una simple coincidencia: es un patrón fundamental que no se puede ignorar.
«Bitcoin renovó su máximo casi en los mismos plazos que en ciclos pasados, a pesar de todas las declaraciones sobre el fin del ciclo de cuatro años»: esta tesis la planteé a principios de año y sigo manteniéndola ahora, observando cómo se desarrollan los acontecimientos.
Las señales que envía el mercado
Agosto y septiembre merecen especial atención, ya que históricamente son meses débiles para el mercado. En los años de elecciones de mitad de mandato, bitcoin perdió en agosto un promedio de alrededor del 10% de su valor. En septiembre, la caída solía continuar, aunque de forma más moderada, y después comenzaba la recuperación.
Sin embargo, no todos los participantes del mercado comparten mi visión sobre la persistencia de la ciclicidad. En algunas grandes firmas de inversión señalan que los nuevos mínimos de volatilidad anual aparecieron poco después del máximo histórico del precio de bitcoin, algo que antes no se observaba en los ciclos. Además, varios expertos afirman que la demanda de los fondos cotizados (ETF) al contado y de las reservas corporativas ha debilitado significativamente el ciclo anterior de halving. Esta misma postura la mantienen en Grayscale, donde en su pronóstico para 2026 citan las entradas sostenidas en los ETF como señal de que el ciclo anterior ya no funciona como antes.
Al mismo tiempo, mis investigaciones recientes muestran que el nivel de soporte casi no ha cambiado en cuatro ciclos, aunque los máximos finales del mercado han sido más bajos. La posición de quién está más cerca de la realidad lo mostrará el próximo octubre.
Mi veredicto: a pesar del creciente escepticismo de los institucionales, la precisión histórica de los ciclos sigue siendo impresionante. Sin embargo, los inversores deben recordar que incluso el modelo más fiable es solo una herramienta probabilística, no una garantía. La diversificación y la gestión de riesgos siguen siendo más importantes que cualquier pronóstico.