Taiwán lanza un programa sin precedentes para distribuir los beneficios de la inteligencia artificial. El presidente Lai Ching-te ha anunciado oficialmente pagos únicos de 10 000 TWD (~314 USD) para cada residente de la isla. Esta decisión es una consecuencia directa del rápido crecimiento de los sectores relacionados con la IA, que han transformado radicalmente la estructura de los ingresos estatales.
Para implementar la iniciativa, el presupuesto central se ampliará en 235,7 mil millones de TWD (~7,4 mil millones de USD). El argumento clave de las autoridades es la mayor estimación de los ingresos del gobierno, lo que permite mantener un presupuesto equilibrado sin aumentar la carga de la deuda. En esencia, se trata de un mecanismo para redistribuir las superganancias del auge tecnológico global a favor de la población.
El Yuan Legislativo examinará el proyecto de presupuesto antes de finales de este año. En caso de aprobación, los primeros pagos comenzarán antes de febrero de 2027. Paralelamente, la Oficina de Estadística ha revisado su pronóstico de crecimiento económico para 2026 hasta el 11,05%, la cifra más alta en 39 años. En el primer semestre, la economía de la isla ya creció un 14,15%.
Lai Ching-te vincula esta dinámica con el potente sector exportador, pero reconoce que los trabajadores del sector servicios, las industrias tradicionales y las pequeñas empresas aún no han sentido plenamente el efecto del crecimiento. Es precisamente este desequilibrio lo que el nuevo pago pretende corregir.
No ha estado exento de críticas. El alcalde de Taipéi, Chiang Wan-an, recordó que el gobernante Partido Progresista Democrático había bloqueado anteriormente propuestas similares de la oposición, calificándolas de inconstitucionales. Los observadores también ven en la iniciativa un trasfondo político de cara a las elecciones presidenciales de 2028. Es revelador que, en paralelo, se esté debatiendo el presupuesto de defensa, que por primera vez podría superar el billón de TWD (~31 mil millones de USD).
Recordemos que el 13 de agosto, el Ministerio de Desarrollo Digital de Taiwán informó de un ciberataque masivo contra instituciones estatales utilizando agentes de IA, lo que subraya una vez más la naturaleza dual del progreso tecnológico.
Mi análisis: Taiwán demuestra un raro ejemplo de política fiscal directamente vinculada al ciclo tecnológico. Sin embargo, estos "dividendos" podrían crear un peligroso precedente de dependencia de las obligaciones sociales respecto a la volatilidad del mercado de la IA. A largo plazo, la sostenibilidad de este modelo dependerá de la capacidad de las autoridades para diversificar las fuentes de crecimiento, y no de la coyuntura actual del sector de semiconductores.