La empresa World Liberty Financial (WLFI), afiliada a la familia del presidente de Estados Unidos, se ha convertido en el centro de un nuevo conflicto de intereses. Se ha descubierto que el proyecto colabora con el servicio de Hong Kong WorldClaw, que proporciona acceso a modelos de desarrolladores chinos de IA incluidos por la administración Trump en las listas de amenazas a la seguridad nacional. Este hallazgo pone en duda la coherencia de la política de la Casa Blanca respecto al enfrentamiento tecnológico con Pekín.

Mi análisis muestra que la escala de la colaboración es significativa: 43 de los 90 modelos disponibles en la plataforma WorldClaw han sido creados por Alibaba, Baidu, Z.ai y otras empresas chinas. Además, el servicio también ofrece soluciones estadounidenses, incluidos productos de OpenAI y Anthropic. Los pagos se aceptan en la stablecoin USD1 y otros tokens de World Liberty, y la familia Trump posee el 38% del proyecto, obteniendo ingresos por el volumen de circulación de estos activos digitales.

Detalles de la alianza y posiciones de las partes

WorldClaw, lanzado en 2026, insiste en su independencia, afirmando que no está controlado por World Liberty. Sin embargo, Ryan Fang, responsable de crecimiento de WLFI, ha actuado como asesor del servicio para la integración de USD1 y la expansión internacional. Los hijos mayores del presidente han promocionado activamente la plataforma, y Donald Trump Jr. incluso prometió reunirse con los ganadores del concurso de WorldClaw en Mar-a-Lago.

La situación se vuelve especialmente tensa por el hecho de que el Pentágono ha incluido a Alibaba y Baidu en la lista de empresas vinculadas al ejército chino, y Z.ai (antes Zhipu AI) está en la Entity List del Departamento de Comercio de EE. UU. No obstante, el uso de soluciones chinas de IA en EE. UU. es legal en general, y son más baratas que las alternativas estadounidenses. Los representantes de la Casa Blanca niegan el conflicto de intereses, y en WorldClaw subrayan que alojar un modelo no es una señal de aprobación de su desarrollador.

Riesgos regulatorios y ambiciones bancarias

En paralelo a este escándalo, la OCC ha dado su consentimiento preliminar para la creación del banco fiduciario nacional World Liberty Trust Company. Esta decisión ya ha provocado duras críticas: la senadora Elizabeth Warren lo ha calificado como «el caso más descarado de autobeneficio en la historia del sistema financiero estadounidense». Los legisladores han anunciado un proyecto de ley que prohibiría a los reguladores aprobar licencias bancarias para entidades pertenecientes al presidente y su familia.

Los expertos consultados durante la investigación señalan la hipocresía de la situación: la administración intenta limitar la influencia de la IA china, mientras la familia del presidente gana dinero al mismo tiempo con el acceso a estas tecnologías. Sin embargo, también existe otra interpretación: el segundo mandato de Trump se caracteriza por priorizar los intereses empresariales, y la colaboración encaja perfectamente en esa lógica. Pero los riesgos para los usuarios de modelos chinos —desde la censura hasta un posible espionaje— siguen siendo un motivo serio de preocupación.

Mi veredicto: Esta alianza es un claro ejemplo de cómo la industria cripto se convierte en un escenario de contradicciones geopolíticas. Los inversores deberían seguir de cerca la evolución de los acontecimientos: cualquier golpe regulatorio contra WLFI podría provocar una volatilidad significativa en los tokens del proyecto, y el propio precedente crea un peligroso ejemplo para toda la industria.