La Bolsa de Moscú se prepara para un evento histórico: por primera vez en el mercado de valores ruso aparecerá una empresa de propósito especial (SPAC o SPV). Se trata de una estructura creada para fusionarse con un negocio privado que busca salir a bolsa evitando el procedimiento clásico de OPI. Según mi información, la colocación podría comenzar ya este año, aunque en la etapa inicial estas empresas no obtendrán un listado completo en la propia plataforma.
El director gerente del mercado de valores de la Bolsa de Moscú, Vladímir Ovcharov, confirmó que la infraestructura para este formato está completamente lista y que las partes ya han comenzado a estructurar la operación. El primer emisor será una empresa no pública del sector de TI. El nombre de la organización y el volumen de captación aún no se revelan: los detalles se mantienen en estricto secreto.
La esencia del mecanismo y su lógica
El esquema SPAC implica que los inversores aportan fondos a una empresa creada específicamente, que luego dirige el capital hacia un proyecto prometedor. Por lo general, esto implica la conversión de las acciones del SPAC en títulos de la empresa objetivo en el momento de su colocación pública. Para los emisores que aún no están preparados para un gran número de accionistas y la presentación de informes públicos, este instrumento se convierte en un puente ideal entre las etapas privada y pública de su desarrollo.
Ovcharov señaló que algunas empresas dedicadas a estructurar este tipo de operaciones ya han mostrado interés en este servicio. Es un paso lógico para la Bolsa de Moscú, que busca ampliar su línea de productos y ofrecer nuevas oportunidades al mercado. Las plataformas mundiales, incluidos Estados Unidos y Europa, llevan mucho tiempo utilizando SPAC, y ahora esta herramienta ha llegado a Rusia.
Contexto: auge y caída de los SPAC
La historia de los SPAC en los mercados globales conoce tanto triunfos como decepciones. El pico de popularidad se produjo en 2020-2021, cuando en marzo de 2021 el volumen de fondos captados a través de ellos superó los $36 mil millones. Sin embargo, luego el entusiasmo se desvaneció: en el primer semestre de 2022, estas estructuras recaudaron solo $9 mil millones en OPIs frente a los $317 mil millones de todo 2021, y julio de ese año se convirtió en el primer mes en cinco años en que los SPAC en EE. UU. no lograron captar ni un centavo.
No obstante, el interés por el formato está regresando. Este verano se supo que el fabricante de robots humanoides Agility planea salir a bolsa mediante una fusión con un SPAC con una valoración de $2,5 mil millones. En Rusia, la idea se discutió ya en 2021, y la preparación actual revive de hecho aquel antiguo debate.
La demanda por parte de los inversores privados sigue siendo alta: en julio invirtieron 142,9 mil millones de rublos en valores de la Bolsa de Moscú, y su participación en las operaciones con acciones alcanzó el 63,3%. El debut de los SPAC dará a esta audiencia otra forma de participar en la financiación de empresas no públicas en una etapa temprana.
Mi opinión: La aparición de los SPAC en la Bolsa de Moscú es un paso oportuno que podría reactivar el mercado en un contexto de escasez de OPIs clásicas. Sin embargo, los inversores deben ser cautelosos: este tipo de estructuras conllevan mayores riesgos, especialmente en las primeras etapas, cuando la transparencia del negocio deja mucho que desear. El éxito del formato dependerá de la calidad en la selección de proyectos y del nivel de protección de los inversores minoristas.