En el ámbito legal ruso se gesta un cambio tectónico: el marcado de imágenes, audio y video creados con grandes modelos de lenguaje podría dejar de ser voluntario. Se trata de enmiendas a la reciente ley de IA y al Código Civil, que actualmente se están trabajando activamente en el seno del grupo de trabajo del Consejo presidencial de la Federación Rusa.

Esencia de la iniciativa legislativa

El proyecto, preparado bajo la dirección del presidente del comité de la Duma Estatal para la construcción estatal, Pavel Krasheninnikov, propone un cambio radical de enfoque. La versión vigente de la ley solo recomienda marcar el contenido sintético, mientras que la nueva iniciativa introduce un requisito estricto. Sin embargo, el organismo específico responsable de desarrollar el formato y el procedimiento para aplicar las marcas de advertencia aún no se menciona en el texto, lo que deja un amplio margen para la maniobra y posibles disputas.

La clave del misterio radica en la formulación «creado con el uso de». Puede interpretarse de manera amplia, abarcando no solo materiales totalmente generados, sino también aquellos que han sido editados por una red neuronal. La ausencia de un umbral mínimo para la proporción de contenido de IA en el proyecto solo añade incertidumbre. Tampoco está claro quién es responsable del marcado: el creador o el distribuidor, y si la etiqueta debe «sobrevivir» a la transferencia del archivo entre plataformas.

Argumentos en contra y riesgos para el negocio

En la comunidad de expertos, la iniciativa encuentra una resistencia seria. La tesis principal de los críticos: el marcado obligatorio no será una panacea contra los deepfakes. Los delincuentes que utilizan servicios extranjeros eludirán fácilmente el requisito, mientras que los desarrolladores y usuarios rusos recibirán una carga administrativa adicional. Existe también un problema más sutil: los filtros en las fotografías son formalmente también el resultado del trabajo de la IA, lo que, con una interpretación amplia, podría llevar a situaciones absurdas y empeorar la percepción de la tecnología por parte del usuario masivo.

Especial preocupación causa la transferencia de todas las decisiones sustanciales a actos sublegales. Esto, según varios participantes del mercado, crea el terreno para una expansión ilimitada de la lista de recursos sujetos a regulación y diluye la responsabilidad. Es notable que las grandes plataformas con una audiencia diaria de más de 500,000 usuarios rusos ya están obligadas a garantizar técnicamente la posibilidad de aplicar dichas marcas. El artículo marco de la ley debe entrar en vigor el 1 de marzo de 2027, pero los plazos para presentar las propias enmiendas a la Duma Estatal siguen siendo vagos.

Contexto internacional y conclusiones

Rusia no está sola en esto. China ya avanza por el camino de un modelo mixto, donde los servicios añaden tanto marcas visibles como ocultas, y las plataformas verifican su presencia. La Ley de IA europea también obliga a los proveedores a garantizar un marcado legible por máquina. Sin embargo, la diferencia clave es que los enfoques extranjeros están más detalladamente elaborados en cuanto a responsabilidad e implementación técnica.

Mi opinión experta: la introducción apresurada del marcado obligatorio sin estándares técnicos claros ni mecanismos de control corre el riesgo de convertirse en una formalidad que cree una ilusión de regulación, pero no resuelva el problema de la confianza en el contenido. El mercado no necesita tanto la norma en sí, sino una hoja de ruta clara para su implementación, que tenga en cuenta los intereses de todos los participantes, desde los desarrolladores hasta los consumidores finales.