Los legisladores rusos están considerando seriamente la transición del etiquetado voluntario al obligatorio del contenido creado con grandes modelos de lenguaje. Se trata de enmiendas a la recientemente aprobada ley de IA y al Código Civil, que actualmente se están trabajando activamente en grupos de trabajo.
Según el proyecto preparado, los usuarios y las empresas estarán obligados a etiquetar imágenes, audio y video generados por redes neuronales. La iniciativa proviene del grupo de trabajo del Consejo Presidencial de la Federación de Rusia para la codificación de la legislación civil, bajo la dirección del presidente del comité de la Duma Estatal para la construcción estatal, Pavel Krasheninnikov. La revisión de las enmiendas está prevista para el 19 de agosto.
Cambios clave e incertidumbres
La versión vigente de la ley de IA no contiene requisitos obligatorios de etiquetado, pero el nuevo proyecto cambia radicalmente el enfoque. El formato, el contenido y el procedimiento para colocar la advertencia los determinará un organismo estatal autorizado, aunque aún no se ha nombrado la entidad específica. Un matiz importante: la redacción "creado con el uso de" podría abarcar también materiales simplemente editados por una red neuronal, sin que se haya establecido un porcentaje mínimo de contenido de IA en el proyecto.
La cuestión de la responsabilidad sigue abierta: ¿quién debe colocar la etiqueta, el autor o el distribuidor? El proyecto no introduce una responsabilidad especial ni aclara quién verificará la presencia de la marca. Tampoco está claro si la etiqueta se conservará al transferir el archivo entre plataformas. En la versión actual, los creadores de contenido de audio y visual que utilicen modelos fundamentales solo deben ofrecer la posibilidad de colocar una advertencia.
Las grandes plataformas con una audiencia diaria de más de 500,000 usuarios rusos están obligadas a garantizar la posibilidad técnica de dicho etiquetado. La norma sobre el etiquetado debería entrar en vigor el 1 de marzo de 2027, aunque los plazos para presentar las enmiendas a la Duma Estatal aún no están definidos.
Argumentos en contra y contexto internacional
Los participantes en el debate evalúan la iniciativa con escepticismo. En su opinión, el etiquetado obligatorio no será una panacea contra los deepfakes: los delincuentes seguirán utilizando servicios extranjeros y distribuyendo materiales sin etiquetar. Además, la norma podría complicar el trabajo con los servicios de IA rusos sin resolver el problema de raíz.
Los expertos también señalan que estos requisitos son prematuros: en el mundo aún se está estudiando si es técnicamente posible conservar una etiqueta legible por máquina tras manipulaciones posteriores del contenido. Las decisiones sustanciales se delegan en reglamentos secundarios, lo que crea una incertidumbre legal adicional. Los representantes de las empresas tecnológicas temen que el recordatorio constante del etiquetado solo empeore la percepción de las tecnologías de IA entre los usuarios.
Mientras tanto, la experiencia internacional muestra que China ya ha implementado un modelo mixto con etiquetas visibles y ocultas, y la Ley de IA europea exige a los proveedores un etiquetado legible por máquina y la divulgación del origen de los deepfakes. Rusia probablemente debería avanzar en la misma dirección, pero teniendo en cuenta las particularidades locales.
Mi opinión: La iniciativa es lógica, pero su implementación plantea interrogantes. Sin una definición clara de responsabilidad y estándares técnicos, el etiquetado obligatorio corre el riesgo de convertirse en una formalidad fácil de eludir. El mercado no necesita tanto nuevas prohibiciones como mecanismos funcionales de verificación de contenido que no generen una carga excesiva para las empresas.