El regulador estadounidense ha vuelto a sacudir la industria de las criptomonedas al presentar el martes el esperado proyecto Regulation Crypto Assets. Esta iniciativa, en esencia, propone un mecanismo formalizado y, lo que es más importante, legal para la venta de tokens a inversores en EE. UU., al mismo tiempo que establece criterios claros para que un activo quede fuera de la jurisdicción de las leyes de valores. No se trata de una simple enmienda burocrática, sino de una base potencial para el renacimiento del mercado de ofertas públicas iniciales, pero ya bajo condiciones fundamentalmente diferentes y transparentes.

Qué propone el nuevo proyecto de reglas de la SEC

La esencia clave de la propuesta es la creación de un sistema de dos niveles para los emisores que deseen captar capital sin pasar por el procedimiento completo y costoso de registro. La primera opción es simplificada, que permite recaudar hasta $5 millones en total durante cuatro años. La segunda es más amplia, con un límite de $75 millones en cualquier período de 12 meses, pero impone obligaciones adicionales de informes financieros y presentación de informes periódicos ante el regulador.

Es importante señalar que el proyecto contempla la prioridad de la regulación federal sobre la regional, lo que automáticamente anula los requisitos contradictorios de los estados individuales para dichas colocaciones. Por su estructura, esto recuerda un regreso a la era de las ICO, cuando los proyectos recaudaban miles de millones, pero ahora con límites estrictos y requisitos de divulgación de información desde el principio. Es un intento consciente del regulador de restaurar la confianza en un mercado que estuvo prácticamente cerrado tras una serie de escándalos de alto perfil.

La cuestión que hizo famoso el caso XRP ha recibido una respuesta por escrito

Fue precisamente en torno a la cuestión de cómo un activo puede dejar de ser un valor lo que giró la disputa legal de años entre la SEC y Ripple. Recordemos que en 2023 la jueza Analisa Torres emitió una decisión histórica al reconocer que el propio XRP no es un valor, aunque las ventas institucionales fueron consideradas una violación de la ley. El caso se cerró definitivamente solo en agosto de 2025, pero hasta ahora no existía un algoritmo claro para salir de ese estatus sin litigios.

La nueva propuesta de la SEC, en esencia, llena ese vacío legal. Ofrece el llamado «refugio» para los emisores que hayan completado o cesado permanentemente la labor de gestión declarada para los compradores. Como declaró el presidente de la SEC, Paul S. Atkins, si el equipo ya no realiza acciones de gestión clave, el activo deja de caer bajo la definición de contrato de inversión. Este es un precedente de vital importancia que proporciona una hoja de ruta para muchos proyectos emitidos fuera de EE. UU. que esperan regresar al mercado estadounidense.

El mercado, sin embargo, reacciona por ahora con cautela. XRP continúa cotizando en torno a $1, mostrando una volatilidad mínima. La capitalización del token es de aproximadamente $62,7 mil millones, lo que lo mantiene en el sexto puesto del ranking, aunque el precio sigue lejos de su máximo histórico de $3,65, alcanzado en julio de 2025.

Ahora toda la atención se centra en la fase de recopilación de comentarios, que durará 60 días, y la posterior revisión en el Congreso. Paralelamente, en el Senado espera votación el proyecto de ley CLARITY Act, que podría definir la estructura de todo el mercado de activos digitales. Las condiciones finales del «refugio» serán el factor decisivo para decenas de emisores que ya están listos para regresar al mercado estadounidense.

Mi análisis: Esto es, sin duda, un paso adelante respecto a la política de «regulación mediante la aplicación de la ley». Sin embargo, como demuestra la práctica, el diablo está en los detalles. Los criterios de «cese de la labor de gestión» pueden interpretarse de manera ambigua, y será precisamente ahí donde se librará la batalla principal entre abogados y emisores. El éxito de esta iniciativa dependerá no solo del texto final, sino también de cuán audazmente aplique la SEC las nuevas reglas en la práctica.