La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) presentó el martes el tan esperado proyecto Regulation Crypto Assets. Esta iniciativa regulatoria, en esencia, crea un mecanismo formal y transparente para la venta de tokens a inversores en EE. UU., y por primera vez ofrece un algoritmo claro para que un activo salga de la jurisdicción de las leyes de valores. La cuestión de cómo exactamente un token puede dejar de considerarse un valor fue una piedra de tropiezo en el sonado caso de la SEC contra Ripple, y ahora el regulador parece dispuesto a dar una respuesta por escrito.

Qué ofrecen las nuevas reglas a los emisores

El proyecto contempla dos escenarios de exención de registro. El primero es una opción única que permite recaudar hasta $5 millones en total durante cuatro años. El segundo, de mayor escala, permite recaudar hasta $75 millones en cualquier período de 12 meses, pero con requisitos adicionales de divulgación de estados financieros e informes periódicos. En ambos casos, los emisores están obligados a proporcionar a los inversores explicaciones simples y claras sobre la esencia del proyecto.

La estructura de la nueva norma recuerda en gran medida a la era de las ICO, cuando los proyectos recaudaban miles de millones de dólares mediante ventas públicas hasta que los reguladores cerraron ese mercado. Sin embargo, ahora los montos máximos y los requisitos de transparencia están fijados de antemano. Es notable que la regulación federal tendrá prioridad sobre las leyes estatales regionales, lo que elimina una de las principales barreras para las ofertas públicas iniciales.

Este paquete de medidas complementa la clasificación conjunta de tokens publicada por la SEC y la CFTC en marzo. En ella se explicaba, entre otras cosas, cómo un criptoactivo que no es un valor puede entrar o salir de un contrato de inversión, la forma jurídica por la cual la venta de un token queda sujeta a la ley de valores. Los comentarios públicos sobre el nuevo proyecto se aceptarán durante 60 días.

La pregunta que hizo famoso el caso XRP recibió una respuesta por escrito

Recordemos que la SEC demandó a Ripple en 2020, alegando que las ventas de XRP violaron los requisitos de registro. En 2023, la jueza Analisa Torres dictaminó que el propio XRP no es un valor, aunque ciertas transacciones institucionales violaron la ley. Ese veredicto sentó un precedente, pero dejó sin respuesta la pregunta principal: ¿cómo puede un proyecto salir de la "zona gris" sin un litigio?

La nueva iniciativa ofrece precisamente ese mecanismo. Según el proyecto, si el equipo completa o cesa oficialmente el trabajo de gestión declarado para los compradores, el activo deja de estar sujeto a la definición de contrato de inversión. Es una especie de "refugio" para los emisores que han renunciado por completo a las promesas de ganancias.

El mercado, sin embargo, reaccionó con cautela. XRP aún se negocia alrededor de $1, con una capitalización de $62,7 mil millones (sexto lugar en la clasificación general), muy lejos de su máximo histórico de $3,65 alcanzado en julio de 2025. Ahora, la etapa clave es la recopilación de comentarios y la revisión en el Congreso, donde el proyecto de ley CLARITY Act, que define la estructura del mercado de activos digitales, espera votación en el Senado.

Mi análisis: Este es realmente un paso significativo, pero no hay que dejarse llevar por el entusiasmo. La claridad regulatoria no siempre es un catalizador inmediato de crecimiento. El factor clave para XRP y otros tokens no será tanto la norma en sí, sino las condiciones finales del "refugio" para los emisores que lanzaron tokens fuera de EE. UU. De ellas depende directamente si las ventas regresan al mercado estadounidense. Los inversores deberían seguir de cerca la versión final de las reglas, no las intenciones iniciales.