La historia del colapso de FTX, quizás la quiebra más sonada en la historia de la industria cripto, se acerca a su final. Observo cómo los reguladores estadounidenses cierran definitivamente el caso con los testigos clave de la acusación en el juicio de Sam Bankman-Fried (SBF). La Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas de EE. UU. (CFTC) ha aprobado oficialmente todos los acuerdos con la ex CEO de Alameda Research, Caroline Ellison, y el cofundador de FTX, Gary Wang. Esta decisión marca el punto final en un largo proceso que comenzó poco después del colapso del imperio en noviembre de 2022.

Condiciones del acuerdo: prohibiciones en lugar de multas

Las sanciones aprobadas por el tribunal federal de Nueva York tienen un carácter más simbólico que financiero. Ellison recibió una prohibición de cinco años para operar y de diez años para registrarse en la CFTC. Wang recibió una prohibición similar de cinco años para operar y de ocho años para registrarse. Estas restricciones se aplican retroactivamente desde diciembre de 2022. Así, Ellison podrá volver a la actividad comercial a finales de 2027, y Wang en 2030.

Cabe destacar que el regulador renunció a exigir compensaciones adicionales, decomiso de fondos y multas civiles. La razón es obvia: ambos implicados cooperaron activamente con la investigación y ya están obligados a pagar 11.020 millones de dólares en casos penales. Como subraya el director del departamento de cumplimiento de la CFTC, David Aye, la naturaleza de las sanciones refleja la seria ayuda que prestaron a la Comisión en las investigaciones relacionadas con FTX.

Este enfoque refleja completamente la estrategia de la SEC, que anteriormente también impuso prohibiciones a largo plazo para ocupar cargos sin nuevas multas. La coincidencia no es casual: es una señal clara al mercado de que la cooperación con la investigación es un factor clave en la imposición de sentencias.

SBF: soledad en prisión y esperanzas fantasmales

El contraste entre los destinos de los informantes y el de su ex jefe es llamativo. Ellison, condenada a dos años, salió en libertad ya en enero, tras cumplir solo 14 meses. Wang evitó por completo la prisión: en noviembre de 2024, el juez Lewis Kaplan consideró que su condena ya estaba cumplida en prisión preventiva, destacando un nivel de cooperación sin precedentes.

Sam Bankman-Fried, que eligió el camino de la lucha, cumple una condena de 25 años. El tribunal de apelaciones confirmó la sentencia en agosto, haciéndola definitiva. A SBF solo le quedan dos salidas formales: recurrir al Tribunal Supremo o un indulto presidencial. Sin embargo, senadores de ambos partidos ya han presentado una resolución en contra de cualquier indulto, lo que hace este escenario prácticamente irrealista.

La liquidación de los activos de las empresas está llegando a su fin; en el caso de quiebra solo queda una disputa sobre reclamaciones. Los informantes que testificaron contra el ex director están construyendo una nueva vida. La pregunta ahora es si aquel a quien señalaron cumplirá los 25 años completos.

Mi análisis: Este caso es un precedente que definirá durante mucho tiempo las reglas del juego en la industria cripto. Los reguladores han demostrado que están dispuestos a ofrecer condiciones favorables a quienes ayudan a la investigación, pero son implacables con quienes intentan negar lo evidente. Para el mercado, esta es una señal: la era de la irresponsabilidad en la gestión de los exchanges de criptomonedas ha terminado.