El acta de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) publicada el miércoles reveló serias divisiones dentro de la Reserva Federal. Mientras que la mayoría prefirió mantener la tasa sin cambios, tres influyentes miembros del comité abogaron por un aumento inmediato. Para Bitcoin, esto es una señal de que la política monetaria podría permanecer restrictiva más tiempo de lo esperado.

El 29 de julio, la Reserva Federal mantuvo la tasa de interés clave en el rango de 3,50–3,75%, pero la votación de 9 contra 3 estuvo lejos de ser unánime. Ahora que el texto completo del acta está disponible, el panorama se ha aclarado: Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan, conocidos por su postura hawkish, insistieron en un aumento de un cuarto de punto para combatir la inflación.

La inflación no cede y la Reserva Federal está lista para actuar

La mayoría de los miembros del comité prefirió una postura de espera, pero muchos de ellos declararon directamente que un aumento sería necesario si las presiones inflacionarias no se alivian. El objetivo de inflación de la Reserva Federal —3,7% en junio— sigue superando significativamente el nivel meta del 2%. Esto crea una base fundamental para un mayor endurecimiento.

Además de la inflación, los miembros del comité discutieron otros riesgos. Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio podrían mantener altos los costos de los productores durante mucho tiempo, lo que ejercería presión adicional sobre los precios. Al mismo tiempo, se estima que el efecto de los aranceles comerciales anteriores ya está mayormente agotado.

Un tema separado de discusión fue el rápido desarrollo de la inteligencia artificial. Parte de los participantes de la reunión cree que el creciente interés en la IA ya está elevando los precios, mientras que otros esperan que la tecnología, por el contrario, reduzca los costos y ayude a contener la inflación en el futuro.

Reforma de Warsh: menos reuniones, más incertidumbre

Merece especial atención la iniciativa del presidente Kevin Warsh de reducir el número de reuniones a seis por año. Aunque la decisión final aún no se ha tomado y el calendario para 2026 sigue en vigor, la cuestión ya se ha planteado oficialmente para discusión. Esto se alinea con el enfoque general de Warsh de reducir la comunicación: ya ha acortado las declaraciones y ha renunciado a las insinuaciones sobre futuros pasos.

Para el mercado, esto significa menos motivos para la especulación, pero al mismo tiempo una mayor volatilidad en los momentos de las decisiones. Una Reserva Federal silenciosa es más difícil de predecir, y las decisiones episódicas pueden provocar picos bruscos.

Bitcoin bajo presión

El mercado ya ha reaccionado a las señales hawkish. En julio, los operadores estimaban la probabilidad de un aumento de tasas en un tercio, y para septiembre se proyectaba un incremento adicional de 0,25 puntos porcentuales. Las tasas más altas ya han afectado la dinámica: este año, Bitcoin va por detrás del oro, ya que un rendimiento del 5% en los bonos del Tesoro desvía capital hacia instrumentos más seguros.

Tras la publicación del acta, Bitcoin cotizaba a $68,245, mostrando un aumento diario del 5,3%. Sin embargo, la retórica restrictiva intensificó de inmediato la presión sobre la primera criptomoneda. La próxima prueba importante es la reunión del 15 al 16 de septiembre, cuando quedará claro si los "halcones" fortalecen su posición o logran un aumento de tasas.

Mi opinión: el mercado sigue subestimando la disposición de la Reserva Federal a endurecer. Los tres votos "en contra" no son una anomalía, sino una señal de un consenso creciente dentro del comité. Si la inflación no muestra una disminución sostenida para septiembre, la probabilidad de un aumento de tasas aumentará significativamente, y Bitcoin, como el activo más riesgoso, estará entre los primeros en sufrir la reevaluación de las expectativas.