El complejo de construcción ruso y el sector de servicios públicos están al borde de una transformación digital radical. Según mis estimaciones, basadas en las últimas declaraciones de funcionarios, para 2030 al menos la mitad de todos los procesos comerciales en estos sectores estarán automatizados mediante algoritmos de inteligencia artificial. Esto no es solo un pronóstico, sino un objetivo ambicioso anunciado en la reciente sesión plenaria del foro «Ciudades del Futuro» en Perm.
Escala y KPIs para las regiones
La cifra del 50% es un cambio colosal. De hecho, una de cada dos acciones en el sector implicará modelos de IA. Para lograr este indicador, ya se han definido KPIs claros para las regiones y los organismos federales para 2026. El elemento clave de la estrategia es abandonar los sistemas fragmentados en favor de la unificación de datos. Se planea aprobar tres plataformas básicas: la primera gestionará la construcción, la segunda la infraestructura de servicios públicos, y la tercera las conectará con el proyecto «Ciudad Inteligente». Este vínculo, en mi opinión, es de vital importancia para crear un circuito digital unificado de gestión.
Sin embargo, el camino hacia la automatización total es espinoso. Los principales obstáculos siguen siendo la baja calidad de los datos, la pila tecnológica obsoleta, cuya antigüedad alcanza los 10–20 años, y la necesidad urgente de reciclaje masivo del personal. No obstante, ya para 2029, según los pronósticos, la toma de decisiones gerenciales en el sector cambiará hasta quedar irreconocible, ya que cada etapa del ciclo de construcción estará «impregnada» de inteligencia artificial.
La IA como motor de toda la economía
La tendencia hacia la adopción de la IA va mucho más allá de la construcción. El transporte, la medicina y el sector público están migrando activamente hacia soluciones algorítmicas. En el transporte público, la IA pronosticará la demanda y optimizará las redes de rutas, lo que aumentará drásticamente la eficiencia. En medicina, plataformas como «MosMedIA» ya han procesado más de 16 millones de estudios radiológicos, integrando más de dos mil clínicas de 75 regiones. Este es un ejemplo claro de cómo la IA penetra en sectores críticos.
El mercado responde en consecuencia. Según el pronóstico base, el volumen del mercado ruso de IA crecerá de 316,1 mil millones de rublos a 830 mil millones para 2030, y en un escenario favorable, hasta 1,12 billones de rublos. Esto confirma que nos encontramos en un punto de bifurcación donde la digitalización se convierte no solo en una tendencia, sino en una necesidad económica.
Mi conclusión: los objetivos declarados no son solo una iniciativa burocrática, sino una señal clara al mercado. Los inversores y las empresas tecnológicas deberían seguir de cerca este sector: aquellos que puedan ofrecer soluciones confiables para la unificación de datos y la seguridad de los sistemas de IA se encontrarán en el centro del nuevo orden tecnológico de la economía rusa.