En la comunidad cripto ha vuelto a surgir un video de 2021 donde Elon Musk explica su apoyo a Bitcoin. Y su argumentación hoy suena incluso más contundente que en el momento de pronunciarla. El fundador de Tesla y SpaceX llegó a una conclusión paradójica para muchos: la principal fortaleza de BTC no reside en su emisión limitada, sino en la propia arquitectura de la red. Según sus palabras, Bitcoin «no tiene una garganta que pueda ser estrangulada».

La descentralización como protección absoluta

Al hablar en julio de 2021 en la conferencia The B Word junto a Jack Dorsey y Cathie Wood, Musk comenzó con la filosofía del dinero, llamándolo «un sistema de información para la distribución del trabajo». Luego criticó las finanzas tradicionales: las transferencias bancarias tardan de uno a cinco días hábiles, ACH está irremediablemente obsoleta, y pagar con tarjeta, según su metáfora, es como entregar tu contraseña a un desconocido.

La tesis clave de Musk no es la velocidad o la conveniencia, sino la resiliencia. En Bitcoin no existe un punto único de fallo: ni sede central, ni CEO, ni un órgano que pueda ser obligado a actuar. «Bitcoin resuelve principalmente un problema. No tiene una "garganta" que pueda ser "estrangulada", está descentralizado, nadie puede ser forzado de ninguna manera a vaciar su cuenta de bitcoin», declaró entonces.

La práctica de Tesla y SpaceX: palabras contra hechos

Sin embargo, la posición de Musk en ese período estuvo marcada por contradicciones. Dos meses antes de su intervención, Tesla se negó a aceptar BTC por sus vehículos eléctricos, citando el daño de la minería al medio ambiente. Y anteriormente, a principios de 2021, la compañía compró bitcoins por $1,500 millones, pero para mediados de 2022 vendió el 75% de su posición, obteniendo $936 millones.

SpaceX optó por una táctica diferente. Según los informes, la empresa nunca ha tocado sus reservas. En los documentos desde 2024 figuran 18,712 BTC, comprados por $661 millones. Su valoración de mercado ha fluctuado: $1,750 millones a finales de 2024 y $1,100 millones en junio del año actual. Incluso una transferencia de prueba de $88 en julio generó rumores de una venta masiva, pero los informes públicos solo mostraron una pérdida contable de $539 millones en el semestre: las reservas permanecieron intactas.

Tesla tiene actualmente en su balance 11,509 BTC (adquiridos por $386 millones), que no se han movido desde 2022. En total, ambas empresas de Musk controlan 30,221 BTC, comprados por $1,050 millones. Al precio actual de alrededor de $78,500, esto equivale a aproximadamente $2,370 millones.

Mi opinión: Musk quizás haya vacilado en la táctica, pero estratégicamente tiene razón. Tenedores institucionales como SpaceX demuestran que Bitcoin no es un activo especulativo, sino una póliza de seguro a largo plazo contra la inflación y la arbitrariedad regulatoria. Mientras estos actores no vendan ni siquiera con pérdidas, el mercado conserva un soporte fundamental. La pregunta es cuántas corporaciones más seguirán este ejemplo.