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24.08.2026
07:00

La minería de Tether en Uruguay: conflicto energético y colapso de la expansión

tether

Detrás del cierre del proyecto minero de Tether en Uruguay no solo hay una inviabilidad económica, sino un agudo conflicto con el monopolio energético estatal UTE. La disputa giraba en torno a la interpretación de los volúmenes contractuales de suministro eléctrico, lo que finalmente llevó a la paralización total de las operaciones del emisor de USDT en este país sudamericano.

El núcleo del conflicto: ¿límite mínimo o umbral máximo?

El inicio de la minería de bitcoin en Uruguay se remonta a 2023. Dos instalaciones en el departamento de Florida, valoradas en $120 millones, funcionaron inicialmente de manera estable y generaron ganancias. Sin embargo, a medida que aumentaba el consumo energético, surgieron desacuerdos. Tether interpretaba el volumen acordado de electricidad como un mínimo base, asumiendo su posterior ampliación. UTE, por su parte, insistía en que esa capacidad era un máximo rígido.

El resultado fueron cortes sistemáticos de suministro en las instalaciones, que en ocasiones duraban varios días. Las partes intentaron negociar un nuevo contrato, pero los representantes de Tether no asistieron a una reunión clave. La situación se agravó tras el cambio de dirección en UTE, que siguió a la llegada al poder del presidente Yamandú Orsi en marzo de 2025. No obstante, no hay pruebas directas de un trasfondo político en el fracaso del proyecto; todo apunta a un conflicto puramente comercial.

Cronología del colapso: de la falta de pago al corte de suministro

Ya en mayo de 2025, la entidad legal local de Tether, Microfin, dejó de pagar las facturas de electricidad. En junio, la empresa notificó oficialmente la rescisión de los contratos. El punto culminante llegó el 25 de julio, cuando UTE dejó sin suministro eléctrico ambas instalaciones. Para entonces, la deuda del emisor, según medios locales, alcanzaba los $4,8 millones. El cierre formal y el despido de empleados se formalizaron recién en noviembre.

¿Fracaso estratégico o pausa táctica?

Uruguay fue considerado por Tether como un banco de pruebas para una expansión a gran escala en Brasil, Paraguay y Argentina. Los planes eran ambiciosos: inversiones de hasta $500 millones, construcción de tres centros de datos de 165 MW e instalaciones de generación renovable de 300 MW. Sin embargo, este conflicto demuestra cuán frágiles pueden ser los proyectos de infraestructura en jurisdicciones con monopolio energético estatal.

A pesar del fracaso en Uruguay, Tether continúa ampliando su presencia en la minería. La empresa ya ha invertido más de $2 mil millones en infraestructura energética y gestiona 15 instalaciones en Sudamérica. Recientemente, el emisor también presentó su propio sistema operativo abierto para la minería de bitcoin.

Mi análisis: Este caso es un claro ejemplo de cómo el entorno regulatorio y de infraestructura puede destruir incluso proyectos bien financiados. Para Tether, es una lección dolorosa pero importante: en países con monopolios energéticos estatales, es necesario incorporar riesgos legales e inestabilidad política en el modelo de negocio desde el principio. La salida de Uruguay no detendrá la expansión, pero obligará a replantear el enfoque en la selección de jurisdicciones.