En el informe financiero de junio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se registraron más de 1000 operaciones con valores. Sin embargo, solo siete de ellas están relacionadas con empresas de criptomonedas, y prácticamente todas son ventas. Este desequilibrio es una señal importante que analizaré en detalle.
Coinbase y Strategy: una lista corta, pero nombres destacados
Las acciones del exchange Coinbase Global aparecen cuatro veces en el documento. Trump las vendió en tres ocasiones: el 12, 18 y 23 de junio, por montos que van desde $116,003 hasta $315,000. Luego, el 24 de junio, compró títulos por un valor de entre $50,001 y $100,000. Así, vemos una rotación clásica: una toma parcial de ganancias seguida de un retorno al activo.
Con las acciones de Strategy Inc, el mayor tenedor corporativo de bitcóin (BTC), la situación es diferente. El presidente las vendió dos veces: el 23 y 24 de junio, por montos de entre $16,002 y $65,000. No hay nuevas compras de estos títulos durante el mes en el informe. Esto parece una salida deliberada de la posición, no un movimiento especulativo.
Cierra la lista Robinhood Markets. La única operación: el 3 de junio, Trump compró acciones del bróker por un valor de entre $1,001 y $15,000. El monto es modesto, pero el hecho mismo de entrar en este activo es revelador.
El comercio difiere del ingreso cripto
En el documento no figuran ni ETF de bitcóin al contado, ni títulos de empresas mineras, ni acciones de Trump Media. Además, los fondos están completamente divulgados: a lo largo del informe aparecen productos de iShares, SPDR y Vanguard, pero no hay ninguno de criptomonedas entre ellos.
Según mis cálculos, todas las operaciones de junio se situaron en el rango de $78.1 a $263.1 millones. La mayor fue la venta de participaciones del fondo cotizado Vanguard el 22 de junio, por un monto de entre $5 millones y $25 millones. Las compras principales se concentraron en acciones de Berkshire Hathaway, Visa, Mastercard y Cintas. Los valores cripto ocuparon solo una pequeña parte de todas las operaciones de Donald Trump.
La criptomoneda significa mucho más para los ingresos personales del presidente. En su declaración anual de 2025, indicó alrededor de $1.4 mil millones en ingresos provenientes de proyectos cripto. La Casa Blanca ha subrayado en repetidas ocasiones que las inversiones del presidente son gestionadas por organizaciones financieras independientes y que no existe conflicto de intereses.
Mi conclusión: Trump está reduciendo su exposición directa a activos dependientes del bitcóin, pero mantiene interés en actores de infraestructura como Coinbase y Robinhood. Esto no es un giro en contra de la industria cripto, sino más bien una transición hacia una estrategia más diversificada, donde la apuesta se centra en negocios de plataforma, no en la volatilidad de un token individual.