El mercado de la primera criptomoneda está enviando señales claras de un cambio de tendencia. En la última semana, bitcoin ha superado niveles clave de resistencia frente a dos de los principales activos: el dólar estadounidense y el oro. Este evento, según mis observaciones, marca el fin de una larga fase de corrección y el comienzo de un nuevo ciclo de crecimiento, potencialmente el más potente en la historia del oro digital.
Por qué el par BTC/oro resultó ser un indicador antes
En diciembre de 2024, la relación de bitcoin frente al oro alcanzó un máximo histórico, mientras que el precio en dólares de la moneda solo renovó su pico en octubre de 2025. Sin embargo, el suelo en estos pares se formó en orden inverso: BTC/oro encontró su mínimo en febrero de 2026, mientras que el precio frente al dólar solo lo hizo en julio, aproximadamente cinco meses después. Esta secuencia explica por qué los inversores permanecían en pesimismo: incluso en medio de la renovación de récords en dólares, bitcoin seguía perdiendo frente al oro. Cualquier caída, incluso leve, en las cotizaciones se percibía de manera extremadamente dolorosa en comparación con el ciclo anterior, donde la moneda se quedaba consistentemente rezagada frente al metal precioso.
El avance y sus fuerzas impulsoras
Ahora la situación ha cambiado drásticamente. Desde el miércoles pasado hasta el viernes, bitcoin subió aproximadamente un 21%, acercándose a la marca de $79 000. En ciertos momentos, el aumento fue incluso más pronunciado. En el ámbito profesional, este impulso se asocia con la decisión del Departamento del Tesoro de EE. UU. de recomprar bonos a largo plazo, lo que añadió liquidez a los mercados. Pero el punto clave es otro: la moneda ha superado niveles de resistencia simultáneamente frente al dólar y al oro. En el último mes, el aumento frente al USD ha sido de más del 22%, y frente al oro, del 6,6%.
Perspectivas y riesgos
Un movimiento tan rápido naturalmente genera preocupaciones sobre una corrección. Sin embargo, comparto el punto de vista de que, incluso con un retroceso significativo, veremos una fuerte demanda por parte de los compradores. El mercado bajista, según todas las señales técnicas y macroeconómicas, ha terminado. Si el par BTC/oro ya había dado señales tempranas de reversión y ahora ambas direcciones de crecimiento se han sincronizado, el horizonte de 12 a 18 meses parece extremadamente prometedor. No obstante, no se deben ignorar las realidades corporativas: grandes tenedores, como Strive con una posición de 20 246 BTC (séptimo lugar entre las empresas públicas), actualmente están en pérdidas: su precio promedio de entrada es de $94 345, aproximadamente un 22% por encima de las cotizaciones actuales. La pérdida no realizada de la empresa se estima en unos $350 millones, lo que añade volatilidad a corto plazo.
Mi conclusión: la ruptura sincronizada de las resistencias frente al dólar y al oro no es solo una señal técnica, sino un cambio fundamental en la estructura del mercado. Los inversores deben prepararse para una alta volatilidad, pero la dirección general del movimiento ahora es evidente: hacia arriba.