El fondo de cobertura de Peter Thiel, Thiel Macro LLC, ha realizado un movimiento significativo al invertir $418,7 millones en el sector energético. El reciente informe para la SEC revela ocho posiciones, y solo una de ellas corresponde a gigantes tecnológicos: Amazon (AMZN).
Tras dos trimestres de silencio, el fondo de Thiel ha vuelto al radar de los inversores con un informe en el formulario 13F. Contrario a las expectativas, el enfoque principal se ha desplazado de los activos tecnológicos clásicos a empresas que proporcionan infraestructura energética para la inteligencia artificial. Esto no es solo una diversificación, sino una señal clara de dónde, según Thiel, se generará el valor clave en los próximos años.
Estructura de la cartera: la energía domina
La posición más grande del fondo es Amazon, que representa el 28,2% de la cartera ($118 millones). El gigante del comercio electrónico ha ampliado su programa de inversión para 2026 hasta $220 mil millones, destinando los fondos principalmente a servicios en la nube e infraestructura de IA. Sin embargo, el resto de las inversiones son energía pura.
En segundo lugar se encuentra la argentina Vista Energy (VIST) con una participación del 18,1% ($75,9 millones), dedicada a la extracción de petróleo y gas de esquisto. Es revelador que el propio Thiel se haya mudado recientemente a Buenos Aires, lo que refuerza la señal de un profundo compromiso personal con este activo.
La tercera posición la ocupa Vistra (VST), operador de plantas de energía, incluidas unidades nucleares, con una participación del 14,1% ($59,1 millones). En este trimestre, Thiel ha aumentado su paquete, lo que indica una confianza a largo plazo en la generación nuclear como fuente base para los centros de datos.
Otras cuatro posiciones — American Electric Power (AEP), DTE Energy (DTE), FirstEnergy (FE) y CMS Energy (CMS) — ocupan cada una entre el 9 y el 10% de la cartera. Estas son empresas con tarifas reguladas por el estado, lo que reduce riesgos pero garantiza un flujo de caja estable. Cierra la lista la startup nuclear X-Energy (XE) con una participación de menos del 1%.
Nueva lógica de las apuestas en IA
En total, las empresas energéticas representan casi el 72% de los activos del fondo, excluyendo Amazon. Esto es un alejamiento radical de la apuesta tradicional por los fabricantes de chips, que Thiel parece considerar ya sobrevalorados. La lógica es simple: los centros de datos para IA consumen enormes cantidades de electricidad, y es precisamente la generación la que se convierte en el cuello de botella de toda la industria.
El informe refleja el estado de la cartera al 30 de junio, presentado el 14 de agosto. Desde entonces, las posiciones podrían haber cambiado, pero la estrategia general es evidente: Peter Thiel apuesta por la electricidad como el principal recurso escaso de la era de la inteligencia artificial.
Mi opinión: este movimiento de Thiel no es solo una especulación financiera, sino una previsión estratégica. Las limitaciones de infraestructura de la IA ya están frenando la escalabilidad, y los inversores que entren primero en el sector energético tendrán acceso a un crecimiento de varios años. Sin embargo, hay que recordar que las empresas de servicios públicos regulados son menos volátiles, pero también menos rentables: es una apuesta por la estabilidad, no por un crecimiento exponencial.