El neobanco de stablecoins Fasset se afianza con firmeza en el club de los unicornios cripto. La compañía cerró una ronda Serie C, que atrajo $68 millones. El inversor principal fue el grupo financiero japonés SBI Group, y la valoración post-money del proyecto alcanzó la simbólica marca de $1 mil millones.

El capital captado no es solo un aumento del balance. Los fondos se destinarán a escalar su propia infraestructura Own Network y al desarrollo de sistemas de IA orientados a pagos transfronterizos. El foco está en la emisión e integración de stablecoins, así como en la tokenización de activos reales. Es un movimiento estratégico que permite a Fasset no solo competir con los sistemas de pago tradicionales, sino también crear un ecosistema financiero alternativo.

Es importante destacar la dinámica de financiación. Ya en mayo de este año, el proyecto atrajo $51 millones, y ahora el volumen total de capital obtenido por Fasset en 2026 alcanza los $119 millones. Este ritmo demuestra un alto apetito de los inversores institucionales por actores de nicho que combinan un enfoque regulado con una base tecnológica innovadora.

Para mí, esto es una señal de que el mercado ha dejado de percibir las stablecoins como una herramienta especulativa. La inversión de SBI Group es una confirmación de la madurez del sector, donde la infraestructura de pagos y el cumplimiento normativo juegan un papel clave, y no solo la volatilidad. Fasset, según parece, está construyendo un puente entre las finanzas tradicionales y los activos digitales, y la valoración de $1 mil millones es solo el comienzo de este camino.