El 25 de agosto, la primera criptomoneda superó por primera vez desde mediados de mayo el umbral psicológico de los $80,000, tocando la marca de $81,000 en las operaciones intradía. Este movimiento fue la culminación de dos poderosos impulsores: un short squeeze récord y la reanudación de la entrada de capital en los ETF spot de bitcoin estadounidenses. En seis sesiones de negociación, los fondos acumularon alrededor de $2,26 mil millones, lo que proporcionó al mercado la liquidez necesaria después de una semana volátil.

Al momento de registrar los datos, el activo se negocia cerca de los $80,000. El aumento semanal fue de más del 25%, un resultado impresionante que devolvió la confianza a los participantes del mercado después de una prolongada consolidación.

Mecánica del rally: de liquidaciones a demanda orgánica

El catalizador clave se formó el 20 de agosto, cuando se cerraron forzosamente alrededor de $3 mil millones en posiciones en el mercado, de los cuales $2,7 mil millones correspondían a cortos. Al día siguiente, las liquidaciones continuaron, añadiendo otros $1,2 mil millones en posiciones cortas. Este short squeeze es un evento raro, pero fue precisamente el que dio el impulso que ahora se ve respaldado por flujos fundamentales.

Los analistas advirtieron que, tras agotarse el efecto de las liquidaciones, el mercado necesitaría demanda orgánica. Y esta apareció. Durante la semana pasada, los ETF spot de bitcoin atrajeron $1,92 mil millones, y el 24 de agosto los fondos registraron otros $337,56 millones en entradas netas, siendo ya la sexta sesión positiva consecutiva. El líder sigue siendo el IBIT de BlackRock ($208,93 millones), mientras que el FBTC de Fidelity añadió $104,57 millones.

Una confirmación adicional del cambio de sentimiento fue el índice Coinbase Premium: el 24 de agosto, por primera vez en 98 días, entró en zona positiva, alcanzando 0,0032%. Aunque al día siguiente el indicador volvió a -0,0141%, el hecho mismo de la ruptura a corto plazo señala un aumento de la presión compradora por parte de los inversores estadounidenses.

Contexto macroeconómico: apuesta por la liquidez

Fuera del mercado cripto se desarrolla un tema importante. El Departamento del Tesoro de EE. UU. anunció planes para al menos duplicar el volumen máximo de operaciones de recompra de bonos del Tesoro a largo plazo, de $2 mil millones a $4 mil millones por operación. Los nuevos parámetros entrarán en vigor el 9 de septiembre y se mantendrán hasta el 4 de noviembre.

El exdirector de BitMEX, Arthur Hayes, interpreta este paso como el inicio de un nuevo ciclo alcista, comparándolo con la política de Janet Yellen a finales de 2023, que precedió al crecimiento del mercado cripto. Según su lógica, la presión sobre el mercado de bonos gubernamentales obligará al Tesoro a ampliar el apoyo, lo que en última instancia aumentará la liquidez en dólares. Sin embargo, no todos comparten este optimismo. Stanley Druckenmiller, por el contrario, calificó la ampliación del programa de recompra como un error, señalando problemas fundamentales: el déficit presupuestario y la deuda federal que supera los $40 billones. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años ya ha vuelto al 5,22%, cerca de los máximos de 19 años.

Sobrecalentamiento en el horizonte

El rally no se limitó al bitcoin: Ethereum subió un 31,02% en la semana, XRP un 49,79% y Solana un 31,98%. Sin embargo, los indicadores comienzan a señalar sobrecalentamiento. El índice de fuerza relativa (RSI) del bitcoin subió a 78, acercándose a la zona de sobrecompra. En el mercado de opciones también se observa actividad: el 24 de agosto, los operadores gastaron $2,9 millones en 2000 opciones call con un strike de $82,000 y vencimiento el 4 de septiembre.

Mi opinión: La dinámica actual es un ejemplo clásico de cómo el impulso técnico (short squeeze) se combina con la demanda institucional (flujos de ETF). Sin embargo, la sostenibilidad del rally dependerá de si el mercado puede mantener los niveles por encima de los $80,000 sin nuevos estímulos macroeconómicos. Por ahora, los impulsores fundamentales se ven convincentes, pero la zona de sobrecalentamiento exige cautela: una corrección del 10-15% en las próximas semanas no sería una sorpresa.