El Tribunal de Bútyrski en Moscú dictó sentencia condenatoria contra tres exagentes de la policía capitalina, implicados en una masiva estafa con criptoactivos. Los implicados, utilizando decisiones judiciales falsificadas, retiraron más de 30 millones de rublos del exchange Garantex, por lo que recibieron penas reales de prisión — de 12 a 14 años de cárcel.

La mayor condena — 14 años — fue impuesta al exteniente coronel Renat Bajtiev, de la oficina de medidas técnicas especiales. Sus cómplices, la investigadora Antonina Shakina y el agente Leonid Golubev, fueron sentenciados a 12 años de prisión cada uno. El tribunal también les retiró sus rangos especiales y les ordenó pagar multas de 6,5 millones de rublos por cada uno.

Detalles de la conspiración criminal

El caso penal se abrió en la primavera de 2023 tras la denuncia del residente de San Petersburgo, Aleksandr Sazonov, quien detectó un intento de débito no autorizado de 24,8 millones de rublos de su cuenta de depósito en Garantex. Durante la investigación se reveló toda una cadena de acciones ilícitas: desde la fabricación de órdenes ficticias de levantamiento de embargo hasta el robo directo de fondos de otros clientes del exchange.

El esquema estaba afinado al detalle. Primero, se enviaba a la plataforma una orden falsificada del juez del Tribunal de Basmanny sobre el embargo de bienes; luego, un documento de la investigadora Shakina sobre su cancelación. De manera similar, los delincuentes robaron 6,2 millones de rublos a otros dos usuarios de Garantex — Mijaíl Korniychuk y Agakerim Gamzabekov. El dinero se retiraba a través de una cuenta ficticia, luego se convertía en efectivo en la oficina del exchange y se distribuía entre los miembros del grupo. Es notable que una de las implicadas, Lilia Eleshova, evitó el castigo — los cargos en su contra fueron retirados por falta de pruebas.

Contexto de presión sobre Garantex

Esta sentencia es solo uno de los episodios en una serie de problemas para Garantex. En agosto de 2025, el Departamento del Tesoro de EE. UU. amplió la lista de sanciones, incluyendo a operadores clave del exchange y proyectos relacionados, como GRINEX e InDeFi SmartBank. Analistas de TRM Labs señalan que, tras el arresto de los servidores, la plataforma prácticamente se transformó en Grinex, utilizando una interfaz y métodos de operación similares. Global Ledger, por su parte, detectó billeteras vinculadas a Garantex por un valor de $34 millones, una parte significativa de los cuales ya se ha pagado a antiguos clientes a través de mezcladores y puentes entre cadenas.

Mi opinión: este caso es una clara ilustración de la doble presión sobre el mercado cripto. Por un lado, los agentes de la ley, llamados a proteger la legalidad, terminan siendo sus violadores, aprovechando lagunas burocráticas. Por otro, la presión sancionadora y regulatoria solo estimula la migración de estas plataformas a la "zona gris", lo que a largo plazo crea riesgos aún mayores para los usuarios que aquellos de los que se intenta protegerlos.