La historia de la manufactura taiwanesa vuelve a demostrar: en la era de la inteligencia artificial, no solo ganan los creadores de chips, sino también quienes proporcionan la infraestructura física para ellos. Lin Tsung-chi, de 85 años, fundador de King Slide Works, empresa especializada en la fabricación de bisagras y guías para muebles, se ha convertido en la persona más acaudalada de Taiwán. Desde principios de año, la capitalización de su firma se ha disparado casi un 280%, lo que lo ha llevado a liderar el ranking nacional de multimillonarios.

El secreto del éxito radica en la diversificación. Además de la habitual ferretería para muebles, King Slide produce mecanismos de riel de alta precisión para bastidores de servidores. Estos componentes son críticos: sostienen equipos informáticos pesados y permiten a los ingenieros extraerlos para mantenimiento sin alterar el delicado sistema de refrigeración. Según mis estimaciones, basadas en el análisis del mercado, la empresa controla alrededor del 80% del mercado mundial de dichas guías para servidores de alto rendimiento.

Un margen que haría envidiar a Nvidia

Los resultados financieros de King Slide asombran. En el último trimestre, el margen bruto de la compañía alcanzó el 87%, mientras que hace unos años esta cifra rondaba el 50%. Para comparar: en Nvidia, el margen se mantiene actualmente en torno al 75%, y en TSMC, en el 68%. El vicepresidente ejecutivo de King Slide, Jay C. Wang, atribuye esta rentabilidad a dos décadas de desarrollo de ingeniería. No son simples rieles metálicos: son mecanismos especializados diseñados para arquitecturas específicas.

«Cuando un bastidor de servidores para inteligencia artificial cuesta millones de dólares, a los clientes no les importa tanto el precio de las guías como su calidad», señaló Brady Wang, subdirector de Counterpoint Research.

Forbes estima la fortuna del fundador en aproximadamente $20,3 mil millones. Ha superado a Terry Gou, de Foxconn, cuya riqueza también ha crecido gracias a la ola de infraestructura de IA. Este es un momento emblemático: un fabricante clásico de componentes supera a los gigantes de la electrónica.

Nuevas arquitecturas, nuevas oportunidades

La demanda de los productos de King Slide solo aumentará. Los gigantes de la nube, incluidos Google y Alibaba, están migrando activamente a sus propios aceleradores de IA. Cada uno de estos chips difiere en dimensiones, disipación de calor y conectores, lo que requiere un diseño único del bastidor y, por tanto, nuevas guías. La densidad de los centros de datos también está aumentando: la capacidad declarada de las centrales eléctricas de gas para alimentarlos en EE. UU. ha crecido de 97 GW a más de 189 GW en seis meses.

Sin embargo, el monopolio está llegando a su fin. Según la estimación de Daiwa Securities, la cuota de King Slide en los suministros para los sistemas de Nvidia podría caer al 75% el próximo año, ya que el fabricante de chips amplía su grupo de proveedores. Los grandes operadores de centros de datos ya se preparan para usar la competencia y reducir precios.

Mi opinión: La historia de King Slide es un claro ejemplo de cómo la infraestructura «invisible» se convierte en un eslabón crítico en la cadena de valor de la IA. Pero los inversores deben recordar: los márgenes altos atraen competidores, y el actual 87% es un pico, no un nuevo nivel base. La cuestión es si la empresa podrá mantener su liderazgo tecnológico cuando el mercado comience a saturarse.