El ataque a la cuenta de Kylie Jenner en la red social X demostró una vez más lo frágil que puede ser la seguridad incluso de los perfiles públicos más grandes. Los atacantes utilizaron su audiencia de 39,5 millones de seguidores para promocionar una memecoin llamada kylie, lo que provocó un rápido aumento de la capitalización hasta los $1,19 millones y un posterior desplome de casi el 68%.

El esquema del ataque fue clásico, pero no por ello menos efectivo. Primero apareció una publicación sobre trading en la cuenta, luego se redirigió a los seguidores a un perfil que imitaba la plataforma Pump.fun, bajo el nombre de cutekjenner. La segunda publicación contenía el ticker y la dirección del contrato del token. Ambas publicaciones lograron acumular alrededor de 50 000 y 33 000 visualizaciones respectivamente antes de ser eliminadas.

El mercado reaccionó al instante

El token kylie basado en Solana (SOL) mostró una dinámica impresionante pero breve. En el exchange descentralizado PumpSwap, la capitalización alcanzó los $1,19 millones, pero en el momento del análisis se desplomó a $378 500. El volumen de operaciones diario fue de $6,1 millones, mientras que la liquidez se mantuvo en $58 900. El token llegó a distribuirse entre aproximadamente 3700 tenedores.

Cabe destacar que los hackers no se limitaron a un solo activo. La ola de publicaciones provocó la creación de varios clones del token con la temática de Kylie Jenner. Uno de ellos, con una imagen similar en el perfil, también creció hasta una capitalización de $1,04 millones, pero los demás variaron desde unos modestos $29 800 hasta $370 300. Ninguno de estos activos duró más de unas pocas horas.

Un problema sistémico, no una casualidad

Este no es un incidente aislado, sino parte de una tendencia alarmante. En julio, los atacantes hackearon las cuentas de SpaceX y Starlink para promocionar el token SCATMAN, ganando alrededor de $125 000. Más tarde, la cuenta del CEO de Robinhood, Vlad Tenev, fue atacada: el hacker obtuvo aproximadamente $1,2 millones con el token Vladhood. Esquemas similares se aplicaron también a la cuenta de la senadora Cynthia Lummis y a la publicación del actor Dean Norris.

Cada uno de estos casos es un recordatorio de que incluso los perfiles aparentemente más protegidos pueden convertirse en una herramienta de manipulación. Para los inversores, esto es una señal: cualquier memecoin lanzada a través de una cuenta hackeada de una celebridad es casi una trampa garantizada. En la búsqueda de ganancias rápidas, es fácil perderlo todo, ya que estos tokens se crean exclusivamente para drenar liquidez. Mi consejo es verificar siempre la autenticidad de la información y evitar activos promocionados a través de estos canales escandalosos.