Japón da un paso ambicioso hacia la modernización de sus mercados financieros: las autoridades del país han comenzado a desarrollar un sistema de liquidación en tiempo real para operaciones con acciones y bonos gubernamentales basado en blockchain. Según mi análisis, este es uno de los proyectos más significativos de implementación de registros distribuidos en la infraestructura financiera tradicional entre las economías desarrolladas.
Contornos clave de la iniciativa
El proyecto unirá los esfuerzos de la Agencia de Servicios Financieros (FSA), el Ministerio de Finanzas, el Banco de Japón y representantes del sector financiero privado. Ya este verano se planea formar un grupo de trabajo que se encargará de definir la arquitectura del sistema blockchain, la distribución de responsabilidades entre los participantes y el desarrollo de una hoja de ruta. Se espera que el plan detallado esté listo para principios de 2027, y el lanzamiento completo de la infraestructura podría ocurrir a principios de la década de 2030.
Hoy en día, las liquidaciones de acciones en Japón toman dos días (T+2), y las de bonos gubernamentales, un día (T+1). La implementación de blockchain permitirá eliminar casi por completo este retraso: los vendedores podrán recibir fondos y reinvertirlos casi inmediatamente después de cerrar la operación. Esto aumentará drásticamente la liquidez y la eficiencia del mercado.
Los experimentos ya están en marcha
Este no es el primer contacto del regulador japonés con la tecnología. En febrero, la FSA anunció su apoyo a un proyecto piloto en el que los derechos sobre bonos gubernamentales y corporativos, fondos de inversión y acciones se tokenizarán en blockchain, y las liquidaciones se realizarán en stablecoins. Paralelamente, el Banco de Japón está probando el uso de reservas tokenizadas del banco central para liquidaciones, considerando también escenarios con valores.
La nueva iniciativa podría ser una continuación lógica de estos experimentos, llevándolos al nivel de infraestructura nacional. A futuro, las autoridades japonesas consideran la posibilidad de utilizar el sistema también para transferencias internacionales.
La carrera por el liderazgo
Especial interés despierta la motivación de las autoridades japonesas. Estados Unidos y Europa ya lideran en la tokenización de activos reales (RWA), y existe un riesgo real de que los inversores y fondos extranjeros comiencen a abandonar los mercados japoneses si la base tecnológica del país se queda atrás. El volumen total del segmento RWA (excluyendo stablecoins) ya ha alcanzado los $38,3 mil millones, de los cuales $15,6 mil millones corresponden a bonos del Tesoro estadounidense. Japón claramente no quiere quedarse al margen de esta tendencia.
Mi comentario experto: este paso de Tokio es una señal de que la tokenización deja de ser un experimento de nicho y se convierte en una cuestión de competitividad nacional. Si Japón logra llevar a cabo lo planeado, creará un precedente poderoso para otras economías asiáticas y acelerará la transición global hacia liquidaciones en blockchain.