El tribunal de Bakú emitió una decisión histórica que pasará a los anales de la práctica judicial del país. Por primera vez en Azerbaiyán, los activos virtuales fueron oficialmente confiscados a favor del Estado sobre la base de una sentencia en un caso penal. Esto no es solo un incidente legal, sino un cambio tectónico en el enfoque de las autoridades hacia las monedas digitales.

El fondo del caso y la sentencia

Se trata de un caso contra dos implicados, detenidos por el Servicio de Seguridad del Estado. Fueron declarados culpables conforme al artículo 206-1.3 del Código Penal, que tipifica la organización de transferencia ilegal y encubierta de fondos en cuantía especialmente grande fuera del país o de regreso al mismo. La mecánica del delito se basaba en esquemas de compensaciones y otros métodos de pagos ilegales.

La sentencia resultó severa: uno de los acusados recibió restricción de libertad por 2 años y 5 meses, además de una multa superior a 3,6 millones de manats (aproximadamente $2,13 millones). El segundo implicado fue condenado a 3 años de restricción de libertad y una multa de más de 31,4 millones de manats (alrededor de $18,47 millones). Sin embargo, el punto clave fue la decisión del tribunal de confiscar 830 unidades de criptomoneda que se encontraban en cuentas de la plataforma internacional Binance. Los activos fueron embargados ya en la etapa de la investigación preliminar, y ahora han pasado definitivamente a propiedad del Estado.

Colisión legal y nuevo precedente

Es interesante que en los documentos oficiales no se especifique de qué criptomoneda se trata exactamente: BTC, ETH u otros tokens. Esto subraya la universalidad del enfoque: el tribunal aplicó el artículo 99-1 del Código Penal sobre confiscación especial, que se extiende a los instrumentos y medios del delito. Además, la ley «Sobre la lucha contra la legalización de bienes obtenidos por medios delictivos» ya clasifica los activos virtuales como categoría de bienes. Así, los tribunales, por primera vez en la práctica, equipararon las monedas digitales con los bienes materiales.

Contexto e importancia para el mercado

Esta decisión es una continuación lógica de la tendencia. Anteriormente, en 2025, el Tribunal de Distrito de Sabail de Bakú ya había autorizado el embargo de criptoactivos en un caso similar, pero entonces se trataba solo de una congelación. Ahora el proceso se ha completado y los activos han pasado efectivamente al Estado. Cabe señalar que aún no se ha adoptado una ley separada sobre activos virtuales en el país, aunque el Banco Central espera su aparición no más tarde de finales de 2026. Las autoridades están llenando este vacío legal en la práctica, creando una base de precedentes.

Para los exchanges internacionales, que generalmente ejecutan rápidamente las decisiones judiciales, esto es una señal: Azerbaiyán comienza a trabajar activamente con las huellas digitales. El destino futuro de los fondos confiscados — venta en subasta, transferencia a reservas u otro uso — sigue siendo una incógnita, pero el hecho mismo de la confiscación ya dice mucho.

Mi opinión: Esta decisión es una señal clara para todos los participantes del mercado cripto no regulado en la región. Las autoridades ya no consideran los activos digitales como una «zona gris», y las fuerzas del orden han obtenido una herramienta funcional para su incautación. Para los inversores, esto significa que el anonimato y la impunidad en el uso de criptomonedas en Azerbaiyán están llegando a su fin. El mercado entra en una nueva fase donde los riesgos judiciales se convierten en un factor real.