A pesar del sólido informe de NVIDIA, que una vez más superó las expectativas de Wall Street, el índice S&P 500 cerró la sesión bursátil prácticamente sin cambios. El mercado quedó atrapado en señales contradictorias: los fuertes resultados corporativos chocaron con la incertidumbre macroeconómica y los temores sobre un sobrecalentamiento del sector tecnológico.
La sesión principal del S&P 500 cerró en 7675,70 puntos, solo unos pocos puntos por encima del nivel de apertura. Los inversores prefirieron adoptar una postura de espera, analizando los datos recientes de inflación y sin arriesgarse a abrir posiciones grandes antes de la publicación del informe trimestral del principal favorito del mercado: NVIDIA.
Inflación: Sin Sorpresas, Pero Tampoco Alivio
Por la mañana se publicaron los datos del índice básico de gastos de consumo personal (PCE) de julio. La cifra coincidió con las previsiones de los analistas: 0,2% mensual y 3,3% anual. Sin embargo, el índice PCE general resultó ligeramente superior a lo esperado: 0,2% mensual y 3,7% anual, superando el consenso en 0,1 puntos porcentuales.
Estas cifras no dieron a la Reserva Federal motivos para suavizar su retórica, pero tampoco aumentaron la preocupación en la bolsa. No obstante, los debates sobre el momento de una futura reducción de la tasa de interés clave siguen abiertos, lo que añade nerviosismo al mercado.
NVIDIA: Cifras Fenomenales, Reacción Contenida
Tras el cierre de la sesión principal, NVIDIA presentó un informe que difícilmente podría calificarse de otra manera que brillante. Los ingresos del trimestre alcanzaron los $96,2 mil millones, un 106% más que el año anterior, superando ampliamente las previsiones de alrededor de $92 mil millones. El beneficio por acción fue de $2,22 frente a los $2,09 esperados, más del doble del resultado del año pasado de $1,05.
Merece especial atención el segmento de nubes de IA y soluciones empresariales, que aportó $40,3 mil millones, un crecimiento del 138% respecto al año anterior. El margen bruto de la compañía se mantuvo en un impresionante nivel del 75%, aunque la dirección espera una ligera caída al 74% en el próximo trimestre. El CEO Jensen Huang señaló que la demanda de soluciones de IA se está acelerando y que «la IA ha pasado el punto de inflexión», generando ingresos reales.
A pesar de esto, las acciones de NVIDIA subieron un 4,32% en el mercado posterior al cierre, hasta los $218,72, pero los futuros del S&P 500 reaccionaron con moderación. El mercado parece estar cansándose de los informes «perfectos» de la compañía: para justificar la valoración actual, se requieren previsiones cada vez más audaces.
Opinión del Analista
La situación demuestra claramente que el mercado ha entrado en una fase en la que incluso los resultados corporativos impecables no pueden neutralizar por completo los riesgos macroeconómicos. Los inversores, escarmentados por la experiencia de años anteriores, temen cada vez más que el índice S&P 500 se haya convertido en rehén de un puñado de gigantes tecnológicos. El viernes, el evento clave será el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en Jackson Hole: precisamente esto podría determinar el rumbo a corto plazo para todo el mercado.