La Bolsa de Moscú presentó sus resultados según las NIIF para el segundo trimestre de 2026. El dato clave: el beneficio neto de la plataforma aumentó un 5% interanual, alcanzando los 15,8 mil millones de rublos. Sin embargo, la mayor sorpresa fue la estructura de ingresos: los volúmenes récord de negociación en el mercado monetario compensaron la debilidad del segmento de renta variable.

Según mi análisis de los resultados, los ingresos por comisiones siguen siendo la base del negocio: aportaron 22 mil millones de rublos, un 25% más que el año anterior, aunque se mantuvieron en línea con el primer trimestre. Mientras tanto, los gastos operativos aumentaron de 10,4 a 11,5 mil millones de rublos, lo que refleja las continuas inversiones en el desarrollo de la plataforma.

Cambio estructural: bonos frente a acciones

Llama la atención la redistribución de la actividad. Las comisiones en el mercado de bonos (2,3 mil millones de rublos) superaron por primera vez de manera significativa los ingresos por negociación de acciones (2 mil millones de rublos). Esta es una señal preocupante para la rentabilidad: el segmento de deuda tradicionalmente genera menos ingresos con volúmenes comparables. A modo de comparación: en el primer trimestre de 2025, con un volumen de negociación de acciones de 12,3 billones de rublos, las comisiones alcanzaron los 3,7 mil millones, mientras que en el segundo trimestre de 2026, el volumen de bonos de 11,9 billones solo generó 2,3 mil millones. La brecha de eficiencia es evidente.

El mercado monetario, motor del crecimiento

La principal contribución a la mejora de los resultados provino del mercado monetario. Los ingresos aquí se dispararon un 27,3% interanual y un 11,9% respecto al trimestre anterior, alcanzando los 5,8 mil millones de rublos. Los volúmenes de negociación marcaron un récord histórico: 450 billones de rublos. Esto es una consecuencia directa de la caída de la rentabilidad de los depósitos: los actores institucionales, incluidos los grandes bancos, gestionan activamente su liquidez a corto plazo a través de los instrumentos de la bolsa, mientras que los inversores minoristas buscan una alternativa a los depósitos bancarios.

El mercado de derivados también mostró resistencia: los ingresos cayeron un 13% respecto al primer trimestre, pero se mantuvieron en un nivel alto de 4,1 mil millones de rublos (+52% interanual). La bolsa continúa ampliando su gama de productos: durante el trimestre se lanzaron 14 nuevos contratos de futuros, incluidos instrumentos sobre criptomonedas y metales preciosos.

Mi valoración experta: la dinámica actual confirma que la Bolsa de Moscú se está adaptando con éxito al cambio de las condiciones del mercado. Sin embargo, el persistente sesgo hacia segmentos de bajo margen exige que la dirección desarrolle activamente productos premium. Los inversores deberían seguir de cerca la capacidad de la empresa para monetizar los crecientes volúmenes sin perder eficiencia.