La República de Karakalpakstán, región autónoma en el noroeste de Uzbekistán, se está convirtiendo en un centro estratégico para la industria de las criptomonedas. Las autoridades de la región han anunciado oficialmente la construcción de tres grandes granjas de minería y tres centros de datos, cuyo presupuesto conjunto se estima en 5.110 millones de dólares. No se trata solo de un proyecto local, sino de parte de un amplio programa estatal de digitalización y atracción de capital.

Un nuevo hito en el desarrollo de la región

El anuncio se realizó durante una ceremonia solemne de puesta en marcha de las instalaciones con la participación del presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev. El presidente del Jokargy Kenes (parlamento) de Karakalpakstán, Amanbay Orynbaev, destacó que la puesta en marcha de los proyectos fue posible gracias a un decreto especial que otorga a todo el territorio de la región el estatus de zona oficial de minería. Esta decisión cambia radicalmente el enfoque de la política de inversión: la región pasa de simplemente atraer cualquier tipo de fondos a una selección selectiva de iniciativas de calidad.

Orynbaev señaló una dinámica impresionante: en los últimos diez años, el número de empresarios en Karakalpakstán se ha multiplicado por 2,5, y el volumen de inversiones extranjeras ha aumentado 500 veces. «Antes nos alegrábamos de cualquier inversor, siempre que invirtiera dinero. Ahora tenemos la oportunidad de prestar especial atención al nivel cualitativo tanto de los inversores como de las propias inversiones», declaró, subrayando el cambio de prioridades.

La energía verde como base

Un elemento clave de la estrategia es el suministro de energía renovable a las nuevas instalaciones. En la región, junto con la empresa saudí Acwa Power, se está construyendo un parque eólico por valor de 3.300 millones de dólares, que se convertirá en uno de los más grandes del sector energético del país. En la misma ceremonia se puso en funcionamiento el parque eólico «Nukus-2» por 260 millones de dólares, y un año antes se lanzó el proyecto Nukus Wind por 107 millones de dólares. Estas instalaciones forman una base energética fiable para los centros de datos y las capacidades de minería, algo fundamental para el funcionamiento sostenible de este tipo de empresas.

El presidente Mirziyoyev valoró muy positivamente los resultados alcanzados, señalando que corresponden al potencial de Karakalpakstán, pero exigió «entusiasmo, paciencia y constancia» para un mayor desarrollo. Paralelamente, el auge industrial también abarca otras regiones: la empresa DP World comenzará en octubre la construcción de un terminal logístico por 288 millones de dólares en Taskent.

La combinación de centros de datos, plataformas de minería y generación verde propia crea un vínculo único para la región, consolidando el estatus de Karakalpakstán como centro digital de Uzbekistán.

Mi opinión: Este es un ejemplo ilustrativo de cómo los estados de Asia Central intentan ocupar un nicho entre los centros criptográficos globales y la regulación cada vez más estricta en otras jurisdicciones. Sin embargo, la apuesta por la minería requiere no solo infraestructura, sino también una previsibilidad legislativa a largo plazo. Si Uzbekistán mantiene su rumbo actual, podría convertirse en una de las pocas regiones donde la industria de las criptomonedas se desarrolla de forma legal y sistemática.