Mi análisis de las últimas acciones del Banco de Rusia ha revelado un caso ejemplar de manipulación del mercado que arroja luz sobre las vulnerabilidades incluso en la infraestructura regulada de la Bolsa de Moscú. El regulador confirmó oficialmente los hechos de inflar artificialmente las cotizaciones de las acciones de la empresa energética «OGK-2» por parte de dos operadores privados: Konstantin y Anastasia Mijailov. En un corto período, realizaron más de diez mil operaciones utilizando el esquema clásico de pump and dump, lo que provocó distorsiones significativas en los precios.
La mecánica de sus acciones estaba bien afinada. En 2025, la pareja compraba agresivamente los títulos mediante órdenes, inflando artificialmente su valor por encima del nivel natural del mercado. En los valores máximos, fijaban ganancias vendiendo los paquetes acumulados. Sin embargo, no se detuvieron ahí: en paralelo, también aplicaban la estrategia inversa. Con series de ventas agresivas, hacían caer las cotizaciones y luego recomproban los activos a precios reducidos. Estos ciclos se repetían numerosas veces durante una misma sesión de negociación, provocando picos de volatilidad y aumentando los riesgos financieros para otros participantes del mercado.
Resulta especialmente interesante el hecho de que parte de las operaciones se realizaba mediante un acuerdo previo entre sus propias cuentas de corretaje. Esto permitía crear la apariencia de una demanda y oferta activas, engañando a los sistemas algorítmicos y a los inversores minoristas. Tras la investigación, el Banco Central calificó las acciones como una violación de los puntos 2 y 5 de la parte 1 del artículo 5 de la ley n.º 224-FZ, impuso responsabilidad administrativa a los infractores y emitió órdenes para evitar que se repitan dichas acciones. Se ordenó a los organizadores de la negociación y a los participantes profesionales suspender las operaciones en las cuentas de los Mijailov.
Control con IA como respuesta a los nuevos desafíos
Este caso es una clara ilustración de por qué la detección manual de este tipo de esquemas se está volviendo ineficaz. El volumen de operaciones sospechosas se cuenta por miles de transacciones, y solo los sistemas automatizados pueden procesar tales volúmenes de datos. Por eso, la Bolsa de Moscú anunció previamente la implementación de inteligencia artificial en su área de cumplimiento. Como señaló Irina Grekova, directora gerente sénior de cumplimiento y ética empresarial de la bolsa, las herramientas tecnológicas se están convirtiendo en un área clave para aumentar la resiliencia y la transparencia del mercado. La IA acelerará el procesamiento de grandes volúmenes de datos, y los recursos liberados de los expertos se destinarán al análisis de casos complejos como el descrito anteriormente.
En mi opinión, este caso demuestra una tendencia importante: incluso en las bolsas tradicionales, las manipulaciones son cada vez más sofisticadas, y sin una ventaja tecnológica, los reguladores corren el riesgo de quedarse atrás frente a los infractores. Por su parte, los inversores deben recordar que detrás de la aparente caoticidad de las cotizaciones pueden haber acciones coordinadas, y confiar únicamente en el análisis técnico sin considerar la microestructura del mercado es peligroso.