El regulador ha revelado un esquema masivo de manipulación del mercado en las subastas organizadas de la Bolsa de Moscú. En el centro del escándalo se encuentran dos operadores privados, Konstantin y Anastasia Mijailov, quienes durante 2025 llevaron a cabo operaciones coordinadas con acciones de la empresa energética «OGK-2». Sus acciones fueron calificadas como un esquema clásico de pump and dump, y el volumen total de operaciones superó las 10 mil transacciones.

Mecánica de la distorsión del mercado

La esencia de la estrategia consistía en un impacto agresivo sobre las cotizaciones. Los operadores utilizaban dos tácticas complementarias. Por un lado, compraban acciones mediante series de grandes órdenes, inflando artificialmente el precio hasta niveles que no correspondían a la demanda real. En los valores máximos, el paquete acumulado se vendía, fijando ganancias. Por otro lado, se aplicaba el esquema inverso: mediante ventas agresivas, derrumbaban las cotizaciones y luego recomproban los títulos a precios reducidos. Durante una sola sesión de negociación, estos ciclos se repetían en múltiples ocasiones.

Especialmente preocupante es el hecho de que parte de las operaciones se realizaba entre las propias cuentas de corretaje de los participantes, previo acuerdo. Esto provocaba desviaciones significativas en el precio y los volúmenes respecto a los valores del mercado, creando una falsa impresión de actividad y volatilidad para otros inversores. Cada operación generaba picos de precios y aumentaba los riesgos financieros para todos los participantes de la negociación.

Reacción del regulador y el papel de la tecnología

Tras la investigación, el Banco Central impuso responsabilidad administrativa a ambos operadores y envió órdenes sobre la inadmisibilidad de tales acciones en el futuro. A los organizadores de la negociación y a los participantes profesionales se les instruyó suspender las operaciones en las cuentas de los infractores.

Este caso es una clara ilustración de por qué la detección manual de tales esquemas es cada vez menos efectiva. El volumen de operaciones sospechosas se cuenta por miles de transacciones, y sin sistemas automatizados de análisis no se puede prescindir. Por eso, la Bolsa de Moscú ya ha anunciado la implementación de inteligencia artificial en su área de cumplimiento. Como señaló Irina Grekova, directora gerente sénior de cumplimiento y ética empresarial de la bolsa, las herramientas de IA aceleran el procesamiento de grandes volúmenes de datos, permitiendo que los expertos se concentren en casos realmente complejos, como este.

Mi opinión: Este caso no es solo un castigo a dos jugadores deshonestos. Es una señal al mercado de que el regulador y la bolsa están avanzando hacia una supervisión proactiva. En la era de las finanzas digitales, donde las manipulaciones son cada vez más sofisticadas, es precisamente la combinación de experiencia humana y análisis automatizado lo que se convertirá en la principal barrera para proteger a los inversores minoristas de tales esquemas.