Un gran paso hacia la salida a bolsa: Anthropic, uno de los líderes en el desarrollo de inteligencia artificial, está considerando la posibilidad de ofrecer a sus primeros inversores y empleados el derecho a vender acciones en el marco de su próxima OPV. Este movimiento destaca notablemente a la empresa frente a los esquemas tradicionales utilizados por gigantes como SpaceX, y señala la aspiración de Anthropic a una mayor flexibilidad y liquidez para sus principales partes interesadas.
Se espera que el prospecto de emisión se publique justo después del Día del Trabajo, que este año cae el 7 de septiembre. En este documento, la empresa revelará sus indicadores financieros y la lista de riesgos, lo que será un momento clave para que el mercado evalúe su valor real.
Alejamiento del escenario de SpaceX: dos tipos de acciones
Las grandes salidas a bolsa clásicas suelen incluir dos tipos de acciones: nuevas, que aportan capital adicional a la empresa, y la venta de acciones existentes, que permite a los primeros inversores asegurar ganancias. SpaceX, por ejemplo, en su comunicado de junio colocó 555.555.555 nuevas acciones a 135 dólares cada una, y posteriormente los aseguradores añadieron otras 83.333.333 acciones. En total, salieron al mercado 638,9 millones de acciones, y la valoración de la empresa alcanzó aproximadamente 86.000 millones de dólares, convirtiéndose en la colocación más grande de la historia. Todos los ingresos fueron a parar a las cuentas de la propia empresa, y tras el inicio de las operaciones, Elon Musk conservó alrededor del 82,4% de los votos.
Anthropic claramente adopta parte de este esquema, pero con una diferencia importante. La empresa introduce acciones con voto reforzado para los fundadores, como hizo Musk, pero la segunda mitad del escenario cambia: los primeros inversores tendrán la oportunidad de vender sus participaciones. Esto significa que los compradores tendrán que adquirir más acciones de inmediato, y los internos podrán salir de parte de su capital al precio de colocación.
Período de bloqueo y riesgos: jugar por adelantado
El período de bloqueo tradicional prohíbe a los internos vender acciones después de la colocación, lo que limita la oferta en el mercado durante los primeros meses. En el ejemplo de SpaceX se ve cómo funciona esto: el 6 de agosto se abrieron a la venta 911,5 millones de acciones de internos, el doble del volumen de junio. A pesar de ello, el precio de las acciones subió un 6,1% ese día, lo que indica una fuerte demanda.
Anthropic, al parecer, sigue un camino menos arriesgado. El precio y los compradores se fijan de antemano, y después de que termine el período de bloqueo, tales garantías ya no existirán. La empresa está considerando la posibilidad de un congelamiento por un período más largo de lo habitual. Los internos recibirán parte del dinero antes, pero tendrán que esperar más tiempo para la próxima oportunidad de vender. Entre los que están en la fila para la operación, hay grandes actores. En mayo, Anthropic recaudó 65.000 millones de dólares con una valoración de 965.000 millones, y la ronda fue liderada por Altimeter, Dragoneer, Greenoaks y Sequoia. También entraron en la operación fondos estatales: el fondo soberano de Singapur GIC se convirtió en co-líder junto con Capital Group y Coatue. Probablemente, estos inversores serán los que salgan del capital.
Venderán a un precio notablemente más alto. En mayo, la empresa reveló sus ingresos por última vez: su volumen anual superaba los 47.000 millones de dólares, y desde entonces las cifras no se han actualizado. Parte de las preguntas debería resolverlas el prospecto de emisión, donde se nombrarán oficialmente los riesgos, incluidas las amenazas de la IA para la sociedad. La participación de Anthropic ya se evalúa también en el mercado cripto: las apuestas sobre ella se negocian en plataformas pre-IPO en la red Solana, donde PreStocks mantiene el 78% del volumen de operaciones con acciones de OpenAI y Anthropic.
Mi opinión: La decisión de permitir que los internos vendan acciones es una doble señal. Por un lado, muestra la confianza de la empresa en su valoración; por otro, crea presión sobre el precio después de la colocación. Sin embargo, con tal interés por parte de los grandes fondos y un crecimiento sostenido de los ingresos, esto podría convertirse en una de las OPV más esperadas del año, capaz de reconfigurar el equilibrio de fuerzas en el sector de la IA.