Los reguladores de Uzbekistán han comenzado simultáneamente a trabajar en varias direcciones clave de las finanzas digitales. El Banco Central está estudiando la posibilidad de lanzar una moneda digital mayorista (CBDC) basada en el sum, la Agencia Nacional de Proyectos Prospectivos (NAPP) está probando stablecoins, y también se están creando condiciones para la tokenización de activos. Representantes de ambas entidades hablaron sobre sus planes en el marco del Silk Road Finance and Technology Forum.
El Banco Central apuesta por la CBDC mayorista
El vicepresidente del Banco Central, Nodirbek Achilov, confirmó que el regulador se encuentra en la etapa inicial de investigación del potencial de la CBDC. Ya se ha realizado un análisis de la experiencia internacional, incluyendo tanto casos de éxito como fracasos de otros países. Junto con Global Financial Technology Network (GFTN), se ha preparado un «libro blanco» que se planea publicar en un futuro cercano.
La elección a favor de una CBDC mayorista, y no minorista, no es casual. Achilov mencionó dos razones clave: en primer lugar, esto garantizará liquidaciones seguras y eficientes con las instituciones financieras ya controladas por el regulador. En segundo lugar, este enfoque permitirá preservar la confianza de la población en el sistema financiero, cuya formación, según su evaluación, tomó largos siete u ocho años. «La CBDC mayorista nos parece una opción viable», subrayó.
Stablecoins y tokenización: pilotos y reglas
En paralelo, el Banco Central, junto con la NAPP, está trabajando en stablecoins dentro del «sandbox» regulatorio. Actualmente se están definiendo las reglas, herramientas y la base operativa para probar el sistema a escala limitada. Tras el piloto, el regulador evaluará la reacción del mercado y, si es necesario, ajustará la regulación. En la etapa inicial, las operaciones minoristas se realizarán a través de instituciones con licencia, y el propio Banco Central se centrará en construir los cimientos del sistema.
El primer subdirector de la NAPP, Viacheslav Pak, confirmó que la agencia ya está implementando proyectos piloto para el uso de stablecoins como medio de pago. El ámbito de responsabilidad de la NAPP incluye los mercados de capitales, los seguros, el comercio electrónico y la circulación de criptoactivos, lo que permite un enfoque integral para el desarrollo de la economía digital. Pak señaló que la tokenización y las stablecoins se han convertido en una de las principales tendencias, por lo que la agencia está desarrollando una regulación para la tokenización de bonos y acciones.
Otra prioridad será la creación de un nuevo sistema de pagos basado en blockchain, que complementará el trabajo con stablecoins y la tokenización, formando una línea unificada de desarrollo de la infraestructura digital del país.
Condiciones para la tokenización: infraestructura y confianza
Achilov también destacó las condiciones clave para el desarrollo de la tokenización. En primer lugar, se necesita infraestructura para el almacenamiento y registro de activos digitales, certeza jurídica de las operaciones y reglas claras para los inversores institucionales. Subrayó la importancia de los servicios de custodia, el registro depositario, la ejecución y compensación de transacciones. Además, se necesitan estándares claros para las organizaciones de infraestructura que serán responsables del almacenamiento de activos y la compensación; según el vicepresidente, son ellas las que juegan un papel clave en la estabilidad de todo el sistema.
«En primer lugar, es necesario crear un entorno con reglas claras y condiciones predecibles. Esto se puede hacer junto con los participantes del mercado y otros colegas», declaró. Una base regulatoria por sí sola no es suficiente, añadió Achilov: los participantes del mercado deben confiar en los instrumentos tokenizados y considerarlos como una forma de atraer capital. Para ello, el Banco Central tiene la intención de utilizar mecanismos regulatorios, incluido el «sandbox» y otras herramientas tecnológicas.
Según el vicepresidente, es importante que los reguladores colaboren no solo a nivel nacional, sino también regional. El trabajo conjunto permitirá identificar vacíos en la regulación, estudiar riesgos potenciales y encontrar soluciones para eliminarlos. «Debemos trabajar juntos para ser buenos socios en el ámbito de la regulación y el desarrollo del mercado», concluyó.
Mi comentario: Uzbekistán demuestra un pragmatismo poco común en la región, apostando por una CBDC mayorista y probando simultáneamente stablecoins en un entorno controlado. Esto permite minimizar los riesgos para la estabilidad financiera, evitando la implementación apresurada de una moneda digital minorista. El factor clave del éxito será precisamente la creación de confianza por parte de los actores institucionales; sin esto, la tokenización y las stablecoins seguirán siendo solo experimentos tecnológicos, no impulsores del crecimiento económico.