Peter Schiff, uno de los críticos más constantes de bitcoin, ha vuelto a arremeter contra el modelo de negocio de la empresa Strategy (MSTR), augurándole una «espiral de la muerte». Sin embargo, el mercado, al parecer, opina de manera distinta: las acciones de la compañía se dispararon hasta los 137,4 dólares, en sintonía con el impulso de la primera criptomoneda por encima de los 80 000 dólares. Este contraste entre los sombríos pronósticos y la dinámica real es un punto clave para entender el estado actual del mercado.

Desde principios de agosto observamos una correlación marcada entre el precio de bitcoin y el valor de las acciones de Strategy. Esto no es sorprendente, dado que la capitalización de la compañía está directamente ligada a sus reservas de bitcoin. Sin embargo, Schiff interpreta este crecimiento como técnico, no fundamental. Según su lógica, el rally está provocado por el cierre forzoso de posiciones cortas, no por una fe real de los inversores en la sostenibilidad del modelo. Insiste en que, en cuanto el impulso alcista se agote, el mercado se enfrentará a la dura realidad.

Escenario bajista: los dividendos como bomba de relojería

La crítica de Schiff no es nueva, pero no por ello es menos contundente. Su principal argumento es la estrategia de tesorería de Strategy, que contempla el pago de dividendos de las acciones preferentes mediante la emisión de nuevos títulos. Este esquema, en su opinión, hace que la compañía sea extremadamente vulnerable ante cualquier caída sustancial del precio de BTC. Si el precio de bitcoin comienza a desplomarse, la empresa se enfrentará a la necesidad de captar capital en condiciones desfavorables o de liquidar reservas, lo que en sí mismo podría desencadenar un colapso. Esa es la famosa «espiral de la muerte» de la que lleva advirtiendo desde hace meses.

La respuesta de Saylor: ironía y confianza

Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy, respondió a los ataques de su oponente con su característica dosis de autocrítica irónica. En su cuenta de la red social X publicó un breve video generado por inteligencia artificial en el que aparece montado sobre un toro en algún lugar de España. Esta imagen no es solo una burla, sino una demostración de su fe inquebrantable en su estrategia. Saylor sigue difundiendo públicamente la idea de que bitcoin es un activo que crecerá indefinidamente, y que cualquier corrección temporal es solo una oportunidad para aumentar posiciones.

Es revelador que otros expertos también hayan comenzado a cambiar su evaluación. Si antes se escuchaban temores de que la empresa tendría que vender bitcoins para cubrir sus obligaciones, ahora, ante el aumento del precio, estos riesgos pasan a un segundo plano. El mercado parece haber creído que Strategy podrá refinanciar sus obligaciones sin perjudicar su tesorería.

La polaridad de las opiniones de Schiff y Saylor es, en esencia, un debate entre las finanzas tradicionales y la nueva economía digital. La verdad, como suele ocurrir, se encuentra en algún punto intermedio. El destino de Strategy depende ahora por completo de si bitcoin puede mantenerse en los niveles alcanzados y continuar el rally. Si no es así, el pronóstico de Schiff podría convertirse en una profecía autocumplida. Si lo es, seremos testigos de otro triunfo de la estrategia «alcista».

En mi opinión, la situación actual es un ejemplo clásico de lucha de narrativas. Sin embargo, al observar la dinámica del interés abierto y las liquidaciones, no puedo ignorar por completo los argumentos de Schiff. Un crecimiento impulsado únicamente por un short squeeze es siempre menos sostenible que un crecimiento basado en una entrada real de capital. Los inversores deberían vigilar de cerca cómo se comportan las acciones de MSTR ante la primera corrección seria de BTC; eso será la verdadera prueba de fuego para todo el modelo.