Peter Schiff, conocido escéptico de la primera criptomoneda, ha vuelto a arremeter contra Strategy (MSTR), augurando una «espiral de muerte» para las acciones de la compañía. Sus sombríos pronósticos llegan en medio de un impresionante rally: las cotizaciones de MSTR se dispararon hasta los $137,4, siguiendo el rápido ascenso del bitcoin, que esta semana superó la marca de los $80 000. Sin embargo, Schiff no cree en la sostenibilidad de este movimiento.
El escenario bajista de Schiff: compresión de cortos, no fe del mercado
Schiff, que lleva varios meses advirtiendo sobre los riesgos del modelo de Strategy, sostiene que el actual repunte no es una muestra de confianza real de los inversores, sino solo un cierre forzado de posiciones cortas. Según su lógica, los traders compraron acciones masivamente para cubrir sus cortos, lo que creó una ilusión de impulso alcista. Insiste: en cuanto la presión de los vendedores en corto se debilite, el mercado enfrentará la imagen real.
La principal queja de Schiff es la estructura financiera de Strategy. La compañía paga dividendos sobre acciones preferentes, financiándolos mediante la emisión de nuevos títulos. Este esquema, en su opinión, hace que MSTR sea extremadamente vulnerable ante cualquier caída significativa del bitcoin. Ya ha calificado las acciones de la empresa de «estafa» y ha advertido sobre una «espiral de muerte» que se activaría si BTC no logra mantener los niveles actuales.
Saylor responde con ironía y confianza
Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy, no se quedó callado. En la red social X publicó un breve pero expresivo video generado por IA en el que cabalga sobre un toro. Este gesto es una clara burla al pesimismo de Schiff y una demostración de su inquebrantable fe en la estrategia de la compañía. Saylor sigue subrayando públicamente su confianza, a pesar de todas las advertencias de sus oponentes.
Es revelador que los expertos ya hayan señalado que el reciente salto de las acciones de MSTR fue impulsado por una reducción del pánico y por conversaciones sobre que la empresa quizás no tendría que vender bitcoin para cubrir sus obligaciones. Esto alivió temporalmente parte de la presión sobre las cotizaciones.
Mi opinión sobre la situación
El enfrentamiento entre Schiff y Saylor es un clásico debate entre un financiero tradicional y un entusiasta de las criptomonedas. Schiff tiene razón en que el modelo de Strategy conlleva riesgos estructurales, especialmente si el bitcoin entra en una corrección prolongada. Sin embargo, subestima la fuerza del factor psicológico y el compromiso de Saylor con su estrategia, que ya ha dado frutos en varias ocasiones. El desenlace de esta batalla no lo decidirá la retórica, sino si el bitcoin puede mantenerse por encima de los niveles clave de soporte a largo plazo. Si el rally continúa, los pronósticos de Schiff seguirán siendo solo advertencias. Si el mercado se da la vuelta, las advertencias del escéptico podrían volverse proféticas.