El pasado agosto fue un mes de triunfo para Ethereum: la segunda criptomoneda por capitalización subió aproximadamente un 40%, superando significativamente a bitcoin. Hacia finales de mes, el activo se acercó al nivel crítico de $2600, una zona donde el precio cayó bruscamente anteriormente, dejando tras de sí el llamado «hueco», al que el mercado suele regresar. Sin embargo, ahora las opiniones de los analistas están divididas: unos pronostican la continuación del rally hacia $2800, otros una corrección al rango de $2250–1930.
En el momento del análisis, ETH cotiza alrededor de $2463, y la resistencia más cercana se sitúa en el nivel de $2470. De si el comprador logra superar este umbral depende en gran medida la trayectoria futura del movimiento: o la tendencia alcista recibe un nuevo impulso, o el mercado entra en una fase correctiva.
Contexto macroeconómico: el suavizamiento de la política de la Fed como motor de crecimiento
Uno de los principales expertos del sector financiero vincula el reciente repunte de Ethereum con el cambio en el programa de flexibilización cuantitativa y el debilitamiento del dólar. Estos mismos factores actuaron anteriormente como catalizadores del crecimiento también para bitcoin. Según su evaluación, el obstáculo local para los «alcistas» sigue siendo el nivel de $2470: una ruptura exitosa de este nivel abre el camino hacia el objetivo de $2800.
En el largo plazo, mantiene una visión positiva del mercado, señalando que la asimetría de riesgos está sesgada a favor del crecimiento. El escenario base supone la continuación de la dinámica alcista.
Visión alternativa: recogida de stops y probable corrección
El inversor y autor del canal analítico Qwerty Analytics, Serguéi Gurdiumov, por el contrario, espera un retroceso. Señala que el rally de agosto de ETH fue incluso más potente que el de BTC, y durante el movimiento el precio recogió las órdenes de stop de los vendedores en corto, alcanzando el desequilibrio mensual. Desde esta zona, el experto espera una caída.
No obstante, también admite la continuación del crecimiento dentro del mismo rango mensual, de $2450 a $2780. En el par ETH/BTC, Gurdiumov observa un punto de inflexión: desde mayo de 2025, Ethereum se mueve con más confianza que la criptomoneda más antigua.
«La corrección en ETH será menos profunda que en BTC», considera Gurdiumov. Espera una caída hacia la zona de $2250–1930, donde se encuentra el desequilibrio semanal invertido. Esta área, según él, se convertirá en un soporte clave y en un punto atractivo para abrir posiciones largas.
El analista también advierte sobre el riesgo de una «trampa alcista»: no se puede descartar que todo el crecimiento resulte falso y que los precios caigan por debajo de los mínimos anuales. En tal caso, el sentimiento del mercado se volvería extremadamente depresivo, lo que posteriormente crearía el terreno para un rally aún más agresivo. En cualquier escenario, aconseja acumular posiciones al contado en las caídas para no quedarse sin activos en caso de un giro al alza.
Panorama técnico: los indicadores señalan sobrecalentamiento
En el gráfico diario de ETH/USD, los osciladores indican sobrecalentamiento tras el fuerte impulso. El estocástico se encuentra en zona de sobrecompra con valores de 85,31 y 88,49, mientras que el RSI subió a 69,15–73,19, muy cerca del límite superior, tras el cual suele producirse un enfriamiento.
Este panorama coincide con las expectativas de corrección de varios expertos: tras un crecimiento de casi el 40%, el mercado podría necesitar una pausa. Al mismo tiempo, mantener el precio por encima de $2470 confirmaría la fortaleza de los compradores y abriría el camino hacia niveles más altos.
El rango clave sigue siendo $2400–2700: permanecer dentro de él mantiene las posibilidades de continuación del ascenso, mientras que una caída por debajo reforzaría el escenario de una caída más profunda.
Mi opinión: La situación es clásica para la fase posterior al rally. El sobrecalentamiento técnico y la zona de desequilibrio mensual son argumentos sólidos a favor de una corrección. Sin embargo, el trasfondo fundamental con la expectativa de suavizamiento de la política de la Fed sigue siendo extremadamente favorable para los activos de riesgo. Por lo tanto, la estrategia óptima no parece ser perseguir el precio, sino acumular pacientemente en los retrocesos hacia el área de $2200–2300, donde la relación riesgo/beneficio se vuelve mucho más atractiva.