La industria musical ha asestado un nuevo golpe a los desarrolladores de inteligencia artificial. Sony Music Publishing y Warner Chappell Music han presentado una demanda contra Anthropic, acusando a la empresa de violación sistemática de derechos de autor al entrenar los modelos Claude. Los demandantes exigen una compensación de hasta $150,000 por cada obra, lo que en conjunto podría traducirse en pagos multimillonarios.
El núcleo de las acusaciones: libros pirateados y letras de canciones
La demanda se ha presentado ante el tribunal federal del Distrito Norte de California, y como demandados, además de la propia Anthropic, figuran su CEO Dario Amodei y el cofundador Benjamin Mann. En mi opinión, esto es una señal: los titulares de derechos pretenden responsabilizar no solo a la corporación, sino también a las personas clave que tomaron las decisiones. En el centro de las acusaciones está el uso de decenas de miles de composiciones protegidas, incluidos éxitos como Ain't No Mountain High Enough, Livin' on a Prayer y Hallelujah.
La demanda presta especial atención a los métodos de recopilación de datos. Se afirma que Anthropic descargó copias pirateadas de libros y extrajo letras de canciones de plataformas con licencia, como Musixmatch y LyricFind. Esto no es solo un detalle técnico, sino una indicación directa de que la empresa, según los demandantes, ignoró conscientemente los mecanismos legales de protección de la propiedad intelectual.
Magnitud financiera y posición de las partes
Los editores insisten en un juicio con jurado y exigen hasta $150,000 por cada infracción, más hasta $25,000 por la eliminación o modificación de información sobre derechos de autor. Si el tribunal reconoce las infracciones en una parte significativa de las obras mencionadas, el monto de la demanda podría alcanzar varios miles de millones de dólares. En su declaración, Sony y Warner califican las acciones de Anthropic como «uno de los mayores y más evidentes robos continuados de propiedad intelectual en la historia».
Anthropic, por su parte, rechaza las acusaciones. Un representante de la empresa declaró: «No estamos de acuerdo con las reclamaciones de los editores y tenemos la intención de defendernos firmemente en los tribunales». Esta es una retórica estándar, pero detrás de ella hay una amenaza real: para Anthropic, este no es el primer conflicto de este tipo.
Contexto: una serie de demandas contra desarrolladores de IA
La nueva demanda es solo un episodio en la guerra prolongada entre los titulares de derechos y la industria de la IA. En enero de 2026, Universal Music Group, Concord y ABKCO ya presentaron una demanda separada contra Anthropic por $3 mil millones, acusando a Claude de violar los derechos de más de 20,000 obras musicales. Anteriormente, la empresa resolvió las reclamaciones de autores de libros, aceptando pagar $1,5 mil millones por el uso de copias pirateadas.
Es revelador que esta ola de litigios coincida con investigaciones sobre otros gigantes. Por ejemplo, los periodistas de 404 Media descubrieron que Amazon escaneaba y destruía libros raros para entrenar IA, intentando eludir la ley. La industria se encuentra claramente en un punto de bifurcación: o se establecen reglas transparentes de licenciamiento, o los tribunales sentarán precedentes que cambiarán todo el panorama del desarrollo de la IA.
Mi conclusión experta: Esta demanda no es solo una formalidad legal, sino parte de una estrategia para redefinir las reglas del juego. Si Sony y Warner tienen éxito, esto creará un precedente peligroso para las empresas de IA, obligándolas a reconsiderar su enfoque en el entrenamiento de modelos. A corto plazo, el mercado espera volatilidad, y a largo plazo, un endurecimiento regulatorio. Los inversores deberían seguir de cerca el desarrollo de este caso, ya que su resultado podría afectar el valor no solo de Anthropic, sino de todos los actores clave del sector.