La primera mitad de agosto fue extremadamente nerviosa para la moneda rusa. El dólar renovó sus máximos locales, acercándose a la marca de 85,4 rublos, lo que se convirtió en el valor más alto desde finales de marzo. Sin embargo, la comunidad analítica no llegó a un consenso sobre la dinámica de septiembre: el espectro de pronósticos varía desde el fortalecimiento del rublo hasta una huida pánica del par hacia la zona por encima de los 93 rublos.
El factor del Ministerio de Finanzas y la regla fiscal
El principal impulsor del debilitamiento del rublo en agosto fueron las operaciones del Ministerio de Finanzas en el marco de la regla fiscal. El organismo retiró activamente divisas del mercado, lo que creó un déficit sostenido de oferta. La presión adicional la ejercieron la persistente tensión geopolítica, los riesgos de sanciones y la reducción del flujo de ingresos por exportaciones hacia el mercado interno. Es notable que incluso los altos precios del petróleo (el Brent se mantiene estable por encima de los $90 por barril) no pudieron compensar este desequilibrio: los exportadores venden volúmenes mínimos de divisas, mientras que la demanda de los importadores sigue siendo alta.
Escenario «Final»: fortalecimiento en el horizonte
Los analistas del Grupo Financiero «Final» no descartan que en septiembre el rublo pueda recuperar parcialmente posiciones. El apoyo podría provenir de las altas tasas de interés reales, factores estacionales y un posible cambio en los parámetros de las operaciones cambiarias del Ministerio de Finanzas. Si el volumen de compras se reduce, esto aliviaría la presión excesiva sobre el rublo. Sin embargo, el contexto histórico es ambiguo: tras las elecciones, el rublo se fortaleció solo en cuatro de seis casos, por lo que la repetición del escenario no está garantizada. En «Final» esperan el dólar en un rango de 82–86 rublos, el euro — 94–99 rublos, el yuan — 12,1–12,8 rublos. Hacia fin de año, el pronóstico es más pesimista: alrededor de 87 rublos por dólar.
La visión técnica de «BCS» y los riesgos de «AVI Capital»
En «BCS Mir investitsy» señalan que el par dólar/rublo sigue en una tendencia alcista. Tras renovar los máximos anuales, se produjo un retroceso técnico por debajo de los 83 rublos, pero en septiembre no se descarta volver a probar los máximos del verano. Las compras del Ministerio de Finanzas y los bajos volúmenes de ventas de los exportadores seguirán apoyando al dólar, y el trasfondo geopolítico empuja a los participantes del mercado a comprar instrumentos de protección.
El escenario más radical lo proponen en «AVI Capital». El analista principal no descarta un deterioro del saldo de la balanza comercial y un aumento de los flujos transfronterizos de capital salientes, lo que podría provocar una huida brusca del par hacia la marca de 93,5 rublos. Mientras tanto, se esperan fluctuaciones del euro/dólar en un amplio corredor de 1,14–1,19.
Mi opinión: La dispersión de pronósticos refleja una incertidumbre fundamental. El indicador clave serán las acciones del Ministerio de Finanzas en la primera semana de septiembre. Si el organismo ajusta los volúmenes de intervenciones, el rublo tendrá la oportunidad de consolidarse en el rango de 84–86. Sin embargo, si persisten los desequilibrios actuales de oferta y demanda, los riesgos se inclinan hacia un mayor debilitamiento, y el escenario de una caída hacia 90+ parece cada vez más realista para el mediano plazo.