El mercado de materias primas entra en la temporada de otoño con un alto grado de incertidumbre. Tras el rápido repunte de agosto, cuando el barril de Brent se acercó a la marca de $95, siguió una lógica toma de ganancias. La pregunta ahora es si el impulso alcista podrá mantenerse o si nos espera una corrección profunda. Mi análisis coincide con las evaluaciones de los principales expertos del mercado: en los próximos meses, las cotizaciones se mantendrán en un amplio rango de $80–96 por barril, y el factor clave seguirá siendo la situación geopolítica en Oriente Medio.

Escenario de «BCS Mir Investitsi»: potencial de subida hasta $96

Según mis cálculos, el repunte de agosto tiene todas las posibilidades de extenderse a septiembre, si las partes del conflicto no logran una reconciliación repentina. El factor de escalada domina ahora sobre los indicadores fundamentales. El panorama técnico también apunta a la posibilidad de probar el nivel de $96 a principios de otoño. Sin embargo, en caso de desescalada, espero ver un fuerte soporte en la marca redonda de $90, donde se formará una zona de consolidación.

Evaluación de «AVI Capital»: escenario base — $90

No espero cambios dramáticos, aunque no se pueden descartar movimientos bruscos, especialmente a la luz de los eventos en torno a Irán. Los mercados ya se han adaptado a este contexto, y las reservas acumuladas en los países consumidores permiten compensar tranquilamente el déficit temporal de oferta durante un par de meses. Con base en esto, considero que el escenario base son fluctuaciones dentro de ±10–15% de los valores actuales, es decir, alrededor de $90 por barril de Brent. Este nivel parece un precio justo si se mantiene el equilibrio actual del mercado.

Pronóstico de «Finam»: rango de $80–90

Para finales del tercer trimestre, en igualdad de condiciones, espero que los precios se mantengan en el rango de $80–90 por barril. El comportamiento de las cotizaciones ahora está completamente determinado por la situación en la región del Golfo Pérsico. Estados Unidos, al parecer, ha pasado a una estrategia de «guerra de desgaste», ejerciendo la máxima presión económica sobre Irán. Esto reduce algo la probabilidad de un agravamiento inmediato, pero no se puede descartar por completo: Teherán ya ha amenazado con atacar barcos fuera del golfo.

No espero una solución pacífica en el futuro cercano: las demandas mínimas de las partes son incompatibles y la probabilidad de acuerdos es extremadamente baja. Esto significa que la oferta de petróleo seguirá siendo limitada. No obstante, las reservas existentes son suficientes por ahora para evitar que el mercado sufra saltos más bruscos.

Mi conclusión: el mercado del petróleo se encuentra en un estado de equilibrio frágil, donde la prima geopolítica solo aumentará. Para los inversores, esto significa una mayor volatilidad, y cualquier noticia de la región podría provocar un movimiento al alza de $5–7 en cuestión de horas. Recomiendo cubrir posiciones y seguir de cerca las acciones de la OPEP+, que podrían convertirse en una palanca adicional de presión sobre los precios.