La primera mitad de agosto resultó extremadamente desfavorable para el rublo: la moneda nacional se depreció notablemente y el dólar alcanzó máximos de varios meses. Para el 17 de agosto, la moneda estadounidense subió a 85,4 rublos, su mejor nivel desde finales de marzo, mientras que el euro llegó a 99,2 rublos, un máximo de cinco meses. Sin embargo, de cara a septiembre, las opiniones de los analistas divergen radicalmente: el rango de pronósticos va desde un fortalecimiento moderado del rublo hasta 82–86 por dólar, hasta el riesgo de un desplome del par a 93,5 rublos.

Factores de presión y apoyo

El debilitamiento del rublo en agosto se debió a un conjunto de factores que, según parece, seguirán siendo relevantes en septiembre. En primer lugar, se trata de las operaciones del Ministerio de Finanzas en el marco de la regla fiscal, que retiran liquidez del mercado, así como de los altos riesgos geopolíticos y la presión de las sanciones. La reducción del flujo de ingresos por exportaciones hacia el mercado interno y el aumento de los volúmenes de importación también jugaron su papel, creando un desequilibrio sostenido entre oferta y demanda.

El problema clave de agosto es la brecha entre los ingresos obtenidos por los exportadores y su llegada real al mercado. Incluso con el petróleo caro, cuando el Brent cotiza por encima de los $90 por barril, las ventas de divisas por parte de los exportadores siguen siendo mínimas. Al mismo tiempo, el Ministerio de Finanzas compra divisas activamente, lo que solo agrava la situación. En menos de un mes, el rublo perdió casi un 6% frente al dólar, y esto a pesar de que las cotizaciones del petróleo se mantienen en niveles altos.

Pronósticos: tres escenarios

El analista financiero Alexander Potavin (FG «Finam») cree que en septiembre es posible cierta corrección a favor del rublo. El apoyo a la moneda rusa podría provenir del petróleo caro, las altas tasas reales en instrumentos en rublos y factores estacionales. Sin embargo, señala que agosto históricamente resulta negativo para el rublo, y es poco probable que el mes actual sea una excepción. No obstante, si el Ministerio de Finanzas ajusta los parámetros de las operaciones cambiarias y reduce los volúmenes de compra, esto podría convertirse en un motor para el fortalecimiento. Su pronóstico base para septiembre: dólar — 82–86 rublos, euro — 94–99 rublos, yuan — 12,1–12,8 rublos. Para fin de año, espera un dólar alrededor de 87 rublos y un euro en torno a 101 rublos.

Mikhail Zeltser (BCS Mir investitsy) señala que el par dólar/rublo sigue en una tendencia alcista veraniega. Tras actualizar los máximos anuales por encima de 85 rublos, hubo un retroceso técnico por debajo de 83 rublos, pero en septiembre las cotizaciones podrían volver a probar los picos del verano. El apoyo al dólar provendrá de las compras del Ministerio de Finanzas, los bajos volúmenes de venta de divisas por parte de los exportadores y la tensión geopolítica, que tradicionalmente empuja a los participantes del mercado a comprar instrumentos de refugio.

Dmitry Alexandrov (AVI Capital) mantiene un escenario más sombrío. Admite que, si el saldo de la balanza comercial empeora y aumentan los flujos transfronterizos de capital salientes, el par podría moverse a 93,5 rublos por dólar. Al mismo tiempo, espera fluctuaciones del par euro/dólar en el rango de 1,14–1,19, lo que añade incertidumbre a los pronósticos sobre el rublo.

Mi opinión: La dispersión de pronósticos refleja no tanto incertidumbre como enfoques fundamentalmente diferentes para evaluar las acciones del regulador y del Ministerio de Finanzas. Considero que el escenario base es el mantenimiento de los niveles actuales con una ligera tendencia hacia el debilitamiento del rublo, ya que es poco probable que los desequilibrios estructurales se resuelvan en un mes. Sin embargo, si el Banco Central o el Ministerio de Finanzas toman medidas más decididas para estabilizar el mercado, podríamos ver un rápido fortalecimiento hacia el límite inferior del rango de 82–83 rublos. Esté atento a las señales del regulador: serán determinantes.