La plataforma regulada de mercados de predicción Kalshi aplicó por primera vez en su historia la máxima sanción: la suspensión de por vida de las operaciones. El afectado fue el ex congresista estadounidense George Santos, cuya reputación ya estaba dañada por una serie de escándalos. Además de la prohibición indefinida, se le impuso una multa de más de $70,000 por intentar manipular el mercado donde él mismo realizaba apuestas. Se trata de contratos vinculados al discurso del presidente ante el Congreso (State of the Union).

De la cárcel a la prohibición: crónica de la caída de Santos

Esta prohibición es la consecuencia lógica de una serie de fracasos legales y morales. Recordemos que en 2022 Santos ganó en el tercer distrito electoral de Nueva York, pero pronto se descubrió que prácticamente toda su biografía —desde títulos hasta empleos— había sido fabricada. Incluso inventó parte de su historia familiar. Posteriormente, los fiscales federales lo acusaron de malversación de fondos de campaña y robo de identidad.

La Cámara de Representantes expulsó a Santos en diciembre de 2023, siendo solo el sexto caso de este tipo en la historia de EE. UU. Se declaró culpable de fraude electrónico y robo de identidad, recibiendo 87 meses de prisión. Sin embargo, en octubre, Donald Trump conmutó la sentencia, reduciéndola a libertad condicional y eliminando las multas restantes. El multimillonario calificó a Santos de «aventurero», pero destacó su lealtad partidista.

Apuestas internas y mentiras públicas

Ahora, Kalshi detectó actividad sospechosa en la cuenta de Santos. Del 2 al 25 de febrero realizó grandes apuestas en un contrato relacionado con su propia asistencia al discurso del presidente. Públicamente decía una cosa, pero en realidad pretendía hacer otra. Sus declaraciones movían el precio del contrato, lo que constituye un esquema clásico de manipulación. Al final, Santos ganó $17,840 al apostar que no asistiría al evento — y efectivamente no asistió.

Kalshi lo suspendió de por vida, lo que se convirtió en un precedente para la plataforma. Anteriormente, en casos similares, los usuarios solo recibían sanciones temporales. Santos se negó a cooperar con las autoridades. Ya en julio había aceptado pagar $35,000 para resolver la investigación que llevaba a cabo la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de EE. UU. (CFTC) por las mismas operaciones. En redes sociales, Santos agradeció sarcásticamente a Kalshi por la suspensión, burlándose del funcionamiento de la propia plataforma.

Mi comentario: Este caso es una clara ilustración de que los mercados de predicción, a pesar de su innovación, no están exentos de abusos por parte de personas con información privilegiada. Para la industria cripto, que cada vez mira más a las plataformas de predicción como una herramienta legítima, es importante que los reguladores y operadores de estas plataformas actúen de manera firme y preventiva. De lo contrario, la confianza en estos mercados se verá socavada y su potencial quedará sin realizar.