La transición histórica en Apple se ha consumado: Tim Cook dejó el cargo de director ejecutivo, cediendo el puesto a John Ternus, un veterano de la compañía con 25 años de experiencia. En medio de este cambio, las acciones de AAPL cayeron ligeramente y el mercado quedó a la espera: ¿podrá el nuevo líder estar a la altura de las ambiciones del gigante tecnológico? En la sombra quedó también la salida de Phil Schiller, el legendario especialista en marketing que durante décadas moldeó la imagen de los productos de Apple.

Cook dirigió la empresa durante casi 15 años, y ahora pasa a ocupar el puesto de presidente ejecutivo del consejo de administración. Su sucesor, Ternus, proviene del sector de desarrollo de hardware, lo que de inmediato generó preguntas sobre el rumbo estratégico. El principal desafío para el nuevo director ejecutivo es evidente: la inteligencia artificial, donde Apple demuestra estar rezagada frente a sus competidores, y es precisamente aquí donde se necesitarán no solo soluciones gerenciales, sino también de ingeniería.

Cambios de personal y nuevo equipo

Phil Schiller, otro pilar de la corporación, renunció al control sobre la App Store y la organización de las presentaciones de productos. Ahora estas áreas pasan a la gestión del jefe de servicios, Eddy Cue, y de la directora de comunicaciones, Kristin Huguet Quayle. Schiller conserva el título de Apple Fellow, pero dentro de la empresa este movimiento se interpreta como una preparación para su retiro definitivo. Estos cambios de personal plantean a Ternus una tarea compleja: deberá construir una nueva cultura de equipo y compensar la pérdida de expertos experimentados que durante décadas fueron el rostro de la marca.

La prioridad principal: las ventas de iPhone

Alex Kantrowitz, fundador de Big Technology, fue extremadamente directo en CNBC: «En primer lugar, necesita vender iPhone. Debe vender iPhone». Y esto no es solo retórica. En el último trimestre, los ingresos por iPhone crecieron un 21%, lo que en el último año elevó las acciones de Apple un 37%. Sin embargo, Kantrowitz también señaló el riesgo para el margen: los chips de memoria se encarecen, y Ternus tendrá que equilibrar entre el precio y la demanda.

Para el futuro, el nuevo líder apuesta por dos cosas: un iPhone plegable y un asistente de voz Siri renovado basado en el modelo Gemini. De esta manera, Ternus busca demostrar que Apple aún es capaz de lograr avances tecnológicos y puede reducir la brecha en la carrera de la inteligencia artificial.

Reacción del mercado y pronósticos

El lunes, las acciones de AAPL bajaron hasta $313, pero hacia la tarde recuperaron parcialmente la caída, cotizando a $316,85, un 0,89% por debajo del cierre del viernes ($319,70). Los inversores en la red social X notaron un aumento de la volatilidad en el momento de la transición de poder. A pesar de la caída, las acciones de Apple han subido alrededor de un 37% en el año, aunque aún no alcanzan el máximo histórico establecido en julio, cuando la capitalización rozó brevemente los $5 billones.

Si Ternus podrá convertir la potencia de ingeniería de Apple en un avance en el mercado de la IA, lo mostrará la presentación del 9 de septiembre, donde se espera que la compañía presente el iPhone plegable.

Mi análisis: El mercado incorpora en el precio de AAPL no solo las ventas actuales, sino también el potencial futuro en IA. Si Ternus no demuestra pasos concretos para integrar la IA en el ecosistema, y no solo asociaciones con Google, las acciones podrían enfrentar una corrección. Los inversores deberían seguir de cerca la presentación de septiembre: es el detonante clave para la revalorización de toda la empresa.