La plataforma de predicción Kalshi demostró una vez más que las reglas son iguales para todos, incluso para los candidatos al Congreso de Estados Unidos. La republicana Lori Buckhout, aspirante a un escaño en la Cámara de Representantes por el primer distrito congresional de Carolina del Norte, fue suspendida de las operaciones durante tres años. La razón es banal, pero reveladora: estaba haciendo apuestas sobre su propia victoria.

El precio del error supera a la propia apuesta

La cantidad que Buckhout se arriesgó a invertir en contratos relacionados con su propia campaña no superaba los $1000. Sin embargo, la multa que aceptó pagar ascendió a $2589,96, es decir, considerablemente más que la propia apuesta. Esto no es solo un castigo, sino una demostración de la seriedad de las intenciones de la plataforma en la lucha contra cualquier forma de manipulación del mercado.

Según la regla 5.17(z) de Kalshi, cualquier operador que directa o indirectamente pueda influir en el resultado de un evento queda automáticamente sujeto a la prohibición de operar. Los candidatos en elecciones caen bajo esta restricción por defecto. Buckhout admitió la infracción, aceptó la suspensión y el pago de la multa. En su declaración calificó lo ocurrido como un «acto estúpido», señalando que su carrera como operadora en la plataforma terminó apenas comenzó.

La plataforma aprieta las tuercas

Este no es el primer caso en que Kalshi demuestra firmeza. Recientemente, la plataforma prohibió de por vida al ex congresista George Santos, imponiéndole una multa de más de $70 000. Es notable que Santos se negó a cooperar con la investigación. Y unos días antes, la CFTC y Kalshi sancionaron conjuntamente a un empleado de la Casa Blanca que apostaba sobre el texto del discurso de Donald Trump.

Es evidente que la plataforma intenta limpiar su reputación de las acusaciones de uso de información privilegiada. En junio de este año, la bolsa ya había introducido nuevas medidas para garantizar la integridad del mercado. Sin embargo, a juzgar por las apariencias, el problema es más profundo de lo que parece. La presión sobre Kalshi y otras plataformas de predicción también crece a nivel legislativo. El congresista Brian Styl presentó un proyecto de ley que podría prohibir por completo a los legisladores hacer apuestas sobre resultados políticos, contemplando multas y confiscación de ganancias por infracciones.

Mi comentario: Este caso es un claro ejemplo de cómo los mercados de predicción intentan distanciarse de la manipulación. Pero la prohibición de operar para los iniciados es solo la punta del iceberg. Mientras no se cree un sistema transparente y regulado de identificación de todos los participantes, la vulnerabilidad ante los abusos permanecerá. Seguir la evolución de este tema no solo les interesa a los operadores, sino también a todos aquellos que se preocupan por el futuro de los mercados descentralizados.