En Rusia se está formando un enfoque fundamentalmente nuevo para estimular el desarrollo de grandes modelos lingüísticos nacionales. No se trata de prohibiciones y restricciones, sino de crear un sólido colchón financiero para los desarrolladores. A juzgar por los documentos que llegaron a la mesa del Ministerio de Desarrollo Digital a finales de julio, los contornos de este apoyo ya están claramente definidos.
Mecánica de los beneficios: qué se propone
La herramienta clave debería ser una deducción fiscal anual regional por inversión en el impuesto sobre beneficios. El monto de la deducción será igual a los gastos en la creación del modelo de IA, pero con un matiz importante: el límite está fijado en 20 mil millones de rublos por organización hasta 2030. Además, la empresa está obligada a invertir en el proyecto cinco veces más que el monto del propio beneficio; esta es una condición estricta que elimina a los actores deshonestos.
Se prevé extender el mecanismo también a la compra de equipos. Es lógico que el principal campo de pruebas para esta medida sea Moscú, que concentra alrededor del 90% de todos los gastos de este tipo en el país. Una norma aparte se refiere a la contabilización de los gastos en la creación de modelos nacionales y soberanos: se propone contabilizarlos por el triple de su valor. Según las estimaciones de los autores, esto compensará hasta el 50% de los fondos invertidos gracias al ahorro en el impuesto sobre beneficios.
Para las empresas que se dedican al reentrenamiento e integración de la IA, se contemplan sus propias flexibilizaciones. Se propone capitalizar los gastos en reentrenamiento e incluirlos en el costo del nuevo modelo, y los gastos en la mejora de programas con IA y la posterior modificación de productos del registro del Ministerio de Desarrollo Digital, contabilizarlos por el doble de su valor. En conjunto, esto permitirá a los desarrolladores recuperar entre el 5% y el 25% de las inversiones.
Cotizaciones sociales y posición de las autoridades
A los desarrolladores y distribuidores de modelos de IA se les podría establecer una tasa reducida de cotizaciones sociales del 7,6%. Para las personas jurídicas del mismo grupo que el creador de un modelo soberano o nacional, que participen en su producción y distribución, se contempla una tasa cero. La lista de dichas empresas deberá ser aprobada por el gobierno, y esta medida no se aplicará a los bancos.
Es revelador que en el gobierno se excluya por completo el escenario de prohibir las tecnologías de IA. El viceprimer ministro Dmitri Grigorenko, al intervenir en una sesión del Foro Económico Oriental, subrayó que la cuestión de la soberanía tecnológica es "mucho más multifacética" y que comenzar a resolverla con prohibiciones sería un error. Señaló que Rusia ha elegido un camino equilibrado entre el modelo estadounidense cerrado y el chino abierto. En su opinión, este es el enfoque más ponderado.
Mi comentario. Este paso es una señal clara al mercado: el Estado está dispuesto a pagar por la independencia en el ámbito de la IA. Sin embargo, la apuesta por los grandes actores y los estrictos requisitos de cofinanciamiento podrían dejar fuera a las empresas medianas. La cuestión clave no está en el tamaño de los beneficios, sino en la velocidad de su implementación: mientras los documentos pasan por los procesos de aprobación, la carrera por la capacidad de cómputo continúa, y cada trimestre de demora amplía la brecha tecnológica.