Las plataformas de internet chinas son capaces de capturar una parte significativa de los beneficios de la inteligencia artificial en un horizonte de dos a tres años. La condición clave es la flexibilización de las restricciones a la exportación de chips e infraestructura relacionada. Esta conclusión la extraigo basándome en datos recientes y en el análisis de la dinámica del mercado presentados durante una conferencia del sector en Shenzhen.

En la etapa actual, el margen principal en el sector de la IA lo acumulan los proveedores de equipos y capacidad de cómputo. El mercado se topa con una aguda escasez de recursos, lo que temporalmente desplaza el equilibrio de poder hacia el «hardware». Sin embargo, si se debilitan las barreras de las sanciones, la ventaja de precios pasará a las plataformas con una amplia audiencia, datos acumulados y canales de distribución desarrollados. Para actores como Tencent y Alibaba, esto significa un regreso a la fase de monetización activa.

Brecha de inversión y reacción del mercado

El pronóstico resulta especialmente revelador en el contexto del explosivo crecimiento del gasto de capital de los gigantes tecnológicos chinos. Alibaba, en el segundo trimestre, aumentó su gasto de capital casi al triple, hasta 52.800 millones de yuanes (7.860 millones de dólares). Es notable que el flujo de caja libre de la empresa haya entrado por primera vez en números rojos, situándose en -13.800 millones de yuanes (2.050 millones de dólares). En el trimestre que finalizó en junio, la salida de fondos libres alcanzó los 44.700 millones de yuanes (6.650 millones de dólares), más del doble que el nivel del año anterior. Los gastos trimestrales totales se dispararon hasta 67.700 millones de yuanes (10.070 millones de dólares).

Inversiones de tal magnitud generan cautela entre los inversores, especialmente en un contexto de desaceleración del entorno macroeconómico en el segundo semestre y de presión sobre los beneficios a corto plazo. Según mis estimaciones, el gasto anual de las empresas tecnológicas chinas en IA equivale a su flujo de caja combinado de 18 meses. Es una carga considerable, pero está justificada: sin inversiones de este tipo, las empresas corren el riesgo de quedar fuera de la carrera competitiva, incluso si el rendimiento resulta inferior a lo esperado.

Ventaja oculta: eficiencia frente a escala

El gasto total del sector tecnológico chino en IA representa solo aproximadamente una séptima parte del nivel de sus principales competidores estadounidenses. Esta brecha se explica por el acceso limitado a chips extranjeros avanzados y por las menores escalas de negocio. A corto plazo, esto mantiene la ventaja en manos de los actores de infraestructura.

Sin embargo, el sector de la IA en China tiene una carta poderosa: la eficiencia de costes. El coste de entrenar modelos locales no supera el 10% del nivel de los líderes globales, y el precio medio de las API de los principales modelos chinos es inferior al 20% de los equivalentes internacionales. Esto crea una base para la expansión a medio y largo plazo, donde el factor decisivo no será el volumen de gasto de capital, sino el dominio de las plataformas con una gran base de usuarios y datos.

En agosto, Alibaba captó además 10.200 millones de dólares para el desarrollo de la IA mediante la colocación de 710 millones de nuevas acciones, lo que confirma la seriedad de sus intenciones.

Mi comentario: Las plataformas chinas se encuentran en una posición única: se ven obligadas a competir con recursos limitados, pero es precisamente esto lo que las impulsa a innovar en eficiencia. Si las restricciones se relajan, la monetización de la IA en China podría seguir un escenario más agresivo que en Occidente, gracias a la enorme audiencia interna y al bajo coste de los modelos. La cuestión es cuándo la voluntad política pesará más que el aislamiento tecnológico.