El presidente de Rusia, Vladímir Putin, durante la sesión plenaria del Foro Económico Oriental, señaló los lineamientos clave de la política macroeconómica. La tesis principal: la lucha contra la inflación avanza con éxito, pero el regulador y el gobierno deberán resolver esta tarea sin permitir un enfriamiento excesivo de la actividad empresarial. Según estimaciones del Ministerio de Desarrollo Económico, al 31 de agosto la inflación anual se desaceleró hasta el 6,3%, lo que confirma la eficacia del rumbo actual.

Equilibrio al límite

Putin subrayó que la reducción de la presión sobre los precios es el resultado de las acciones conscientes del Banco Central y del gabinete de ministros. En los últimos meses, el volumen de inversiones efectivamente se ha reducido, y esto es una consecuencia directa de la estricta política monetaria. Sin embargo, las autoridades siempre fueron conscientes del riesgo de "sobreenfriamiento" de la economía y actuaron teniendo en cuenta este factor, sin permitir un escenario hiperinflacionario, cuya amenaza era bastante real.

Al mismo tiempo, el presidente reconoció que entre los expertos no hay unanimidad sobre los próximos pasos. Unos insisten en la necesidad de iniciar un nuevo ciclo de crecimiento y darle a la política mayor dinamismo, otros piden cautela. Según sus palabras, las discusiones con los profesionales podrían continuar indefinidamente, pero el objetivo principal es la creación de condiciones favorables para la inversión privada, que debería convertirse en el motor del desarrollo en lugar de los recursos estatales.

Déficit presupuestario y la cuestión de la deuda

Por separado, Putin se detuvo en el estado del presupuesto federal. El déficit es reconocido, pero calificado como no crítico en comparación con uno de los niveles más bajos de deuda pública del mundo. El presidente instó no tanto a una austeridad total, sino a un gasto racional de los fondos y a una definición clara de prioridades. Advirtió que una carga excesiva sobre el sistema financiero, especialmente a través de préstamos de bancos privados, podría llevar a una reducción de los recursos disponibles para las empresas.

El jefe de Estado recordó que la dinámica presupuestaria siempre es ondulante: los períodos de superávit se alternan con déficits. La situación actual no es única, y las autoridades tienen confianza en la resolución gradual de todos los problemas. Según su evaluación, el gobierno y el Banco Central logran por ahora mantener el equilibrio entre estimular el crecimiento y contener los precios, lo que debería conducir a los resultados anunciados hace ya un año y medio o dos.

Bonos de infraestructura como nuevo instrumento

Otro tema fue la atracción de "dinero a largo plazo" hacia proyectos de asociación público-privada. Para ello, se ha desarrollado un modelo de financiación basado en la emisión de bonos de concesión. Putin ordenó hacer seguimiento a la implementación práctica de este esquema y, si es necesario, ajustar los mecanismos. La escasez de capital a largo plazo sigue siendo una de las principales barreras para las iniciativas de infraestructura.

Recordemos que el año pasado, en el VEF, VEB.RF y Sberbank ya firmaron un acuerdo para crear un nuevo modelo de financiación de proyectos APP orientado a inversores institucionales. El esquema de dos etapas contempla la emisión de un nuevo tipo de valores, lo que debería ampliar las oportunidades de inversión.

Mi opinión: Las declaraciones sobre la reducción de la inflación al 6,3% son una señal positiva, pero la retórica sobre el "equilibrio" indica la fragilidad del equilibrio actual. Para el mercado de activos digitales y los inversores tradicionales, la pregunta clave sigue siendo: ¿podrá el Banco Central pasar a un suavizamiento de la política sin una nueva ola de presión sobre los precios? Por ahora, esto es más un escenario para el segundo semestre de 2025 que una perspectiva inmediata.